Legal Ocean Watch de Chile establece un nuevo precedente legal en la lucha contra la pesca INDNR
La iniciativa Legal Ocean Watch (LOW), liderada por la organización ambiental chilena ONG FIMA, viene cobrando fuerza en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) en América Latina.
LOW es un proyecto regional que organiza seminarios internacionales y publica informes enfocados en combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) en la región. La iniciativa cuenta con aliados estratégicos como Global Fishing Watch y busca empoderar a la sociedad civil mediante el uso de tecnología satelital, incluidos los sistemas de identificación automática (AIS) y los sistemas de monitoreo de embarcaciones (VMS), con el objetivo de fortalecer las acciones legales y la gobernanza pesquera.
Entre las acciones más destacadas de LOW figura la detección, en octubre del año pasado, de un buque chino que realizó maniobras sospechosas dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Chile. ONG FIMA actuó como denunciante al alertar sobre la incursión de la embarcación en aguas chilenas, basándose en los datos publicados por la plataforma Global Fishing Watch, que permite monitorear los movimientos de las flotas pesqueras del mundo mediante tecnología satelital.
“Podemos encontrar estas evidencias gracias a plataformas digitales que cruzan información pública y nos permiten visualizar datos de una manera que facilita verificar que este comportamiento es efectivamente ilegal, ya que el Estado de Chile prohíbe la pesca extractiva por parte de embarcaciones extranjeras en sus aguas”, declaró Antonia Berríos, coordinadora de ONG FIMA, a la cadena chilena Mega.
“Mientras realizaba una maniobra de pesca, la embarcación ingresó a la ZEE chilena, mantuvo dicha maniobra y abandonó el área después de 40 o 50 minutos”, agregó.
La embarcación fue identificada como Lu Rong Yuan Yu 667, perteneciente a la empresa Rong Yuan Fishery y de bandera china.
Según Milko Schvartzman, coordinador de Políticas Oceánicas de la organización ambiental argentina Círculo de Políticas Ambientales, este buque no registra antecedentes de infracciones a las regulaciones de las zonas económicas exclusivas de otros países. Sin embargo, forma parte de una extensa flota china dedicada a la pesca de calamar en los océanos Pacífico y Atlántico, la cual sí tiene antecedentes de ingresar regularmente a las zonas de pesca exclusivas de otras naciones.
Por su parte, Esteban Donoso, director subrogante del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Chile (Sernapesca), calificó a esta flota como “auténticos piratas”. Explicó que estas embarcaciones suelen apagar sus sistemas electrónicos de monitoreo mientras mantienen encendidas sus potentes luces para atraer calamares, una práctica que también puede ser detectada mediante observación satelital.
“En esos casos podemos detectarlas incluso desde el espacio”, señaló.
Otro indicio relevante es la velocidad de navegación. Schvartzman explicó que la pesca de calamar suele realizarse a velocidades inferiores a los 2 nudos, mientras que el Lu Rong Yuan Yu 667 se desplazaba a menos de 1 nudo al momento de los hechos.
“No creemos que esto haya sido involuntario”, afirmó. “Los calamares, durante su ruta migratoria, suelen acercarse a las costas, y por eso estas embarcaciones se concentran en las ZEE de Ecuador, Perú, Chile y Argentina”.
Tras el descubrimiento, los denunciantes no esperaron la intervención de las autoridades. Como organizaciones de la sociedad civil, hicieron uso de los mecanismos de justicia ambiental disponibles para los ciudadanos.
“Presentamos una denuncia ante la Corte de Apelaciones de Iquique para que fuera derivada al tribunal competente de turno al momento de detectarse los hechos. Paralelamente, también presentamos la denuncia ante Sernapesca”, explicó Berríos.
A raíz de ello, Sernapesca activó sus protocolos de investigación y actualmente busca validar las pruebas obtenidas mediante monitoreo satelital.
“En el marco de nuestra colaboración con Global Fishing Watch, les solicitamos revisar esta información y remitirnos un análisis técnico respecto de esta alerta sobre una aparente operación pesquera”, indicó Donoso.
Esta acción contra la embarcación china constituye el primer resultado concreto en Chile derivado del proyecto LOW. En caso de comprobarse una infracción, podrían imponerse cuantiosas sanciones económicas que oscilan entre 4,3 millones y 28,6 millones de pesos chilenos por tonelada de registro bruto.
Considerando que el Lu Rong Yuan Yu 667 posee un arqueo bruto de 1.531 toneladas, las multas podrían alcanzar los 43.800 millones de pesos chilenos, equivalentes a aproximadamente 49,2 millones de dólares.
La medida marca un importante precedente jurídico en Chile y se espera que genere nuevas acciones en el corto plazo.
“Ya existe otro caso en los tribunales chilenos y hay al menos dos más en preparación: uno relacionado con otra presunta actividad de pesca ilegal y otro vinculado a una embarcación diferente”, señaló Schvartzman.
Berríos destacó que el avance logrado en Chile es significativo, pero advirtió que será necesario que otros países y organizaciones se sumen a esta iniciativa para lograr cambios duraderos en la protección de los océanos.
“Actualmente, solo un tercio de los océanos se encuentra bajo jurisdicción nacional. Por ello, es fundamental que otros países y organizaciones se unan a este esfuerzo”, sostuvo.
Al calificar la pesca INDNR como “un problema muy grave a nivel mundial”, Berríos recordó que esta actividad genera pérdidas económicas estimadas entre 10.000 y 20.000 millones de dólares anuales, debido a la sobreexplotación de recursos marinos, la contaminación y otras actividades ilícitas que se producen cuando determinadas empresas operan al margen de la ley.
Información recogida de Seafodsource.com







