Tras buena pesca en Biobío. Artesanales buscarán anchoveta mañana en Arica
Mientras en Perú, el ministro de la Producción, Raúl Pérez-Reyes Espejo, se encuentra en un manojo de nervios, porque podría producirse este 19 de julio su cambio, aunque en política no se sabe. Chile, después que parte de su flota, unas 100 embarcaciones artesanales, capturaron más de 8,000 toneladas de anchoveta con tallas entre 15 a 17 centímetros en menos de un mes en Biobío, mañana las lanchas zarparán a la zona de Arica en busca de la anchoa.
El inició del 2023 para Arica, no ha sido una época de bonanzas para la pesca sino de “anchoas flacas”, no solo por las altas temperaturas en el mar, también por la ausencia del recurso anchoveta, originando que varios meses las embarcaciones artesanales e industriales se mantengan paralizadas, al punto que la planta industrial CORPESCA cerró, mientras que las flotas y pescadores migraron a otras zonas que están en la Octava región.
Si bien es cierto, las capturas pesqueras realizadas en la zona de Biobío, fueron buenas y tuvieron un impacto importante en la economía de los pescadores artesanales de Arica y Parinacota. La propuesta, que la flota que está fondeada en el sur, tras darse la veda biológica del recurso (14 de julio), zarpe mañana al norte de Chile, para realizar una exploración para la anchoveta, abre las esperanzas que las condiciones oceanográficas hayan cambiado y puedan extraer el recurso.
Aunque, se sabe que primero zarparían 10 embarcaciones artesanales, claro está, acompañados de un grupo de científicos, los que se encargarían a través de modelos de gestión adaptativo, recoger datos de cómo se encuentra la biomasa de anchoveta, desove, tallas y otros aspectos. El resultado, definirá la situación pesquera en la zona norte de Chile.
Como se sabe a nivel mundial, la anchoveta es el recurso pesquero más importante en el norte de Chile y compartido con el Perú. El país mapuche, hace más de 23 años mantiene una cuota de captura anual de 500 mil toneladas para la industria, empresas que, al no poder pescar dentro de las 5 millas marinas en el 2022, no cumplieron con sus cuotas, a diferencia de los pescadores artesanales, que tuvieron un “año histórico” y es que, cada embarcación de 80 toneladas de capacidad, capturó entre 8,000 a 9,500 toneladas, que les originó a cada tripulante, salarios de entre 35 mil a 40 mil dólares.







