¿Se fortalece El Niño Global? La región Niño 1+2 frente a Perú y Ecuador mantiene condiciones neutrales
Las alertas se han encendido luego de que diversos pronosticadores señalan que un “Niño Global” podría desarrollarse hacia finales de 2026, con posibilidades de convertirse en uno de los eventos meteorológicos mundiales más intensos de las últimas tres décadas (30 años).
Sin embargo, el escenario climático en las regiones Niño no presenta las mismas condiciones. En Sudamérica, específicamente en la región Niño 1+2 (frente a las costas de Perú y Ecuador), según el Índice Oceánico Relativo de El Niño (RONI) correspondiente a abril de 2026 y considerando el periodo desde enero, el valor se ubica en el umbral de -0,5 °C, lo que, en términos simples, significa que el sistema permanece actualmente en una fase neutral.
Si bien es cierto que el comportamiento de los vientos alisios sobre el océano Pacífico está cambiando y que el calentamiento del mar es evidente, este proceso también ha modificado la dinámica y distribución de las especies marinas.
Para la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 82 % de probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio. Esta es una de las principales razones por las que los científicos consideran que 2026 podría superar a 2024, año que fue el más cálido registrado al alcanzar 1,55 °C por encima de los niveles preindustriales.
Según las investigaciones de Clara Deser, científica del Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR) en Boulder, Colorado, la variabilidad natural del clima y el cambio climático alteran las dinámicas atmosféricas. Esto significa que la magnitud, duración y efectos de los eventos meteorológicos de El Niño ocurridos en el pasado ya no constituyen necesariamente una guía confiable para predecir cómo serán en el futuro.
La región Niño 1+2 (frente a las costas de Perú y Ecuador): TSM y SSTA
Las temperaturas superficiales del mar mantuvieron un comportamiento cálido y persistente durante abril y mayo de 2026. Así, en abril la TSM alcanzó los 27,4 °C con una anomalía de +1,3 °C, para luego intensificarse el calentamiento durante la segunda mitad del mes, cuando las anomalías alcanzaron +1,6 °C y +1,8 °C. Hacia finales de abril se observó una disminución de la TSM hasta 26,4 °C; sin embargo, pese a esa reducción, las anomalías continuaron mostrando un comportamiento positivo importante.
En mayo, las TSM se mantuvieron prácticamente estables alrededor de los 26,4 °C; no obstante, las anomalías siguieron aumentando desde +1,6 °C hasta alcanzar +2,1 °C el 20 de mayo. Esto indica que, aunque la temperatura superficial no presentó incrementos significativos en valores absolutos, el mar se mantuvo considerablemente más cálido de lo esperado, evidenciando un fortalecimiento de las condiciones cálidas frente a las costas de Perú y Ecuador.
En resumen, la región Niño 1+2 presenta un calentamiento sostenido con anomalías positivas fuertes que superan +2,0 °C, reflejando claramente un calentamiento oceánico regional; sin embargo, ello no confirma el desarrollo de un evento El Niño de escala global.







