Perú: Productoras de conservas de pescado cerrarán dejando a más de 30 mil chimbotanos sin trabajo
De la gran industria conservera de Chimbote, región Ancash, floreciente y que, en años de bonanzas, era la principal abastecedora de productos enlatados de pescado a la mesa popular, fuerzas armadas, organismos sociales y programas alimentarios estales, solo quedan recuerdos. En puerto chimbotano en la actualidad de las más 27 fábricas de conservas, 10 son informales y solo 6 trabajan al 40%, el resto cerraron.
¿Qué pasó?
El Organismo Nacional de Sanidad Pesquera, SANIPES, cuya función es establecer una adecuada comunicación con los administrados a fin que se cumpla la norma sanitaria en las cadenas productivas de productos pesqueros, se mantiene desconectado de la realidad y emite normas que en vez de promover el despegue económico de esta actividad, las axfisia y coacciona con un nuevo Reglamento de Infracciones y Sanciones Sanitarias Pesqueras y Acuícolas, que no es más que una amalgama de exigencias arbitrarias, en el marco de un escenario de emergencia sanitaria por la Covid-19.
La espalda Damocles del gobierno de Sagati que acecha a las plantas de conservas con retirarles el título habilitante otorgado por SANIPES, suspensión de actividades y cierre temporal de la infraestructura (Art. 31 del nuevo reglamento). La certificación sanitaria que les permite producir conservas, abastacer al mercado nacional con alimento altamente nutricional, originar decenas de miles de empleos para peruanos y exportar productos que al final, generarán divisas económicas al PBI del Perú.
Cabe precisar que el sector cuenta con el DS 034-2008 (anterior RISPAC), que muy bien puede aplicarse en la actualidad, más aún si consideramos que la industria de Consumo Humano Directo está intervenida por la OEFA, ANA, SANIPES, PRODUCE, SUNAFIL, CERPER, S&S, etc etc. Una amarga y terrible realidad, frente a una segunda ola de la Covid-19 y un país que requiere de industrias y empresas que generen mano de obra, alimento e ingresos al erario nacional.
Es importante señalar, que las pocas plantas conserveras que operan en Chimbote a pesar de trabajar solo al 40% de su capacidad y un aforo del 50% del personal, vienen aplicando un sistema de rotación con los trabajadores. Lunes, miercoles y viernes laboran nuestros compatriotas; los días martes, jueves y sábado son para el personal de Venezuela.
Línea del tiempo
Las primeras plantas de conservas aparecieron en los primeros años de la década de los años 1940, con la producción del hígado del bonito para el mercado norteamericano y que luego se instalaron y operaron las primeras plantas enlatadoras de pescado en varios puertos costeros del Perú. Las primeras trabajadoras conocidas como “hueveras” residían por los alrededores de las empresas. En la actualidad son llamadas filiteras.
Tras desaparecer la Sardina y la intermitencia de los recursos Jurel y Caballa por su naturaleza transzonal yaltamente migratorio la Industria del Consumo Humano Directo-CHD(conservas, congelado y curados), a partir del año 2008, basa su desarrollo utilizando principalmente como materia prima la Anchoveta, siendo la actividad industrial la que mayor fuente de trabajo genera en el sector.







