NIRSA: No solo exportamos atún, exportamos orgullo ecuatoriano
Ecuador ha logrado posicionarse como una potencia atunera gracias al esfuerzo, la calidad y la visión de su industria pesquera. Así como la TRI representa al país en el fútbol mundial, el atún ecuatoriano lleva el nombre del Ecuador a millones de hogares, convirtiéndose en símbolo de trabajo, competitividad y orgullo nacional.
Actualmente, Ecuador es líder atunero en América Latina y el segundo exportador mundial del sector. Detrás de este liderazgo existe una industria que genera miles de empleos y que ha sabido crecer con innovación, tecnología y sostenibilidad.
Una de las empresas protagonistas de este desarrollo es NIRSA, compañía ecuatoriana que este año conmemora importantes hitos en el Mes del Atún. Con 68 años de trayectoria, sus productos llegan hoy a más de 40 países en América, Europa, Asia, África y Oceanía.
En el mercado ecuatoriano, su marca Real mantiene desde hace más de 25 años el liderazgo en la categoría de atún, consolidándose además como una de las marcas de alimentos más reconocidas del país.
El atún también forma parte de la identidad gastronómica ecuatoriana. El encebollado, uno de los platos más emblemáticos del Ecuador, fue reconocido en 2024 como Patrimonio Cultural Inmaterial del país. Ese mismo año, Ecuador obtuvo el Récord Guinness por el encebollado más grande del mundo, preparado en Guayas con apoyo de distintos sectores públicos y privados.
En materia de sostenibilidad, NIRSA alcanzó en 2025 la certificación MSC para la especie patudo, logrando que el 100% de las especies de atún de su flota cuenten con estándares internacionales de pesca responsable.
La compañía también fortaleció su operación con la incorporación de una moderna embarcación con capacidad de 1.300 toneladas, además de invertir millones de dólares en modernización de motores, eficiencia energética y reducción del impacto ambiental.
Gracias a estas inversiones, la empresa obtuvo la certificación internacional ISO 50001 en gestión energética, reafirmando su apuesta por una industria más eficiente y sostenible.
Hoy, el atún ecuatoriano no solo representa una de las actividades económicas más importantes del país, sino también la capacidad del Ecuador para competir al más alto nivel con calidad, innovación y responsabilidad.
Porque detrás de cada lata de atún ecuatoriano hay esfuerzo, historia, talento y un país entero demostrando que puede jugar de igual a igual frente a los mejores del mundo.







