Industria capturó más de 1.3 millones de toneladas de anchoveta, coincidiendo con el acercamiento de aguas oceánicas de alta salinidad
Hasta la fecha, se ha registrado un avance total del 51% de los 2 millones 510 mil toneladas asignadas por Produce.
A más de 36 días del inicio de la segunda temporada de pesca de anchoveta en la zona norte-centro del Perú, los resultados han sido alentadores. La industria ha capturado al 6 de diciembre más de 1.3 millones de toneladas, lo que representa el 51% de la cuota total de 2.5 millones de toneladas asignada por el Ministerio de la Producción (Produce). Estos avances reflejan no solo una gestión eficiente, sino también el potencial del recurso pesquero peruano.
El ministro de la Producción, Sergio González, destacó que este avance subraya la existencia de una biomasa saludable en el mar de Grau, resaltando la importancia de una gestión responsable de la pesca de anchoveta. González dijo que este rendimiento no solo beneficia a la industria pesquera, sino que también genera más de 49,000 empleos y proyecta exportaciones por un valor de 1,349 millones de dólares. Estos resultados no solo fortalecen la economía nacional, sino que también mejoran la calidad de vida de miles de familias peruanas.
Desde las zonas de captura
En línea con lo expresado por el ministro, los pescadores a bordo de la embarcación Andes 31 de la pesquera Copeinca (Cooke Inc.) compartieron valiosos videos y fotografías del proceso biometría, en el que se miden la talla, el peso y el estadio sexual de las muestras de anchoveta capturadas. Este procedimiento se realizó mientras la embarcación navegaba en la zona de Cherrepe (La Libertad), revelando una moda de 13 centímetros, un centímetro por encima de la talla mínima permitida.
Es importante señalar que antes de zarpar, los pescadores reciben capacitación especializada que les permite realizar un seguimiento técnico y científico a bordo. Esta formación les permite tomar muestras en cada cala para evitar la captura de especies de tallas menores, contribuyendo también con datos en tiempo real a Imarpe.
Impacto de las aguas oceánicas de alta salinidad en la concentración de anchoveta
La distribución de la anchoveta en las aguas costeras frías, que usualmente afloran hacia la superficie, ha experimentado cambios significativos. Este fenómeno ha provocado que en algunos puertos las capturas no alcancen los niveles registrados durante la primera temporada de pesca de este año.
Sin embargo, según las imágenes satelitales, las aguas oceánicas de altamar (aguas subtropicales superficiales) con salinidades superiores a 35.10 se están acercando a la costa peruana, desplazando las aguas frías de invierno y alterando las zonas de distribución habitual de la anchoveta. Este desplazamiento resultaría en la concentración del recurso en áreas más reducidas, lo que podría generar cardúmenes más densos y, como consecuencia, incrementar las capturas de anchoveta.
Puertos y descargas
Los puertos pesqueros que están registrando una actividad destacada en esta segunda temporada de pesca son: Chimbote con un 27% de la captura total, Malabrigo (18%), Coishco (13%) Callao (11%) y Tambo de Mora (9%). En este contexto, plantas procesadoras como TASA, Copeinca, Exalmar, Hayduk y Austral juegan un papel fundamental en el dinamismo del sector. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el sector pesquero ha experimentado un crecimiento del 33.6% en 2024 en comparación con el 2023.
Este crecimiento es aún más relevante si se compara con 2023, cuando el evento de El Niño afectó gravemente la actividad pesquera, con una caída del 19.75%. Esta temporada; sin embargo, las perspectivas son mucho más optimistas, con una biomasa estimada por Imarpe en 8 millones de toneladas y una cuota asignada superior a los 1.68 millones de toneladas del año pasado.
Con una cuota más alta y una biomasa saludable, la pesca de anchoveta en Perú sigue siendo un pilar clave para la economía del país. La gestión responsable, la capacitación de los pescadores y el monitoreo científico son esenciales para garantizar la sostenibilidad del recurso. Mientras las aguas oceánicas continúan su desplazamiento hacia la costa, las perspectivas para la temporada son positivas, con la posibilidad de un aumento en las capturas que beneficie tanto a la industria como a las familias peruanas.







