Fenómeno DANA Aníbal golpea al Perú desde este 16 de agosto: San Marcos advierte nieve, granizo, lluvias y fuertes vientos
La DANA Aníbal, una depresión aislada en niveles altos de la atmósfera, comenzó a influir en las condiciones meteorológicas del Perú desde este domingo 16 de agosto y alcanzará su mayor intensidad entre el lunes 17 y martes 18, de acuerdo con los pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi). El fenómeno se desarrolla sobre el océano Pacífico, al norte de Chile, y su proximidad al territorio peruano favorecerá la ocurrencia de precipitaciones, principalmente en la sierra centro y sur.
La DANA se caracteriza por la presencia de aire frío en niveles altos de la atmósfera. Cuando interactúa con condiciones de mayor humedad y aire relativamente cálido en niveles inferiores, puede favorecer la formación de lluvias, nieve, granizo, aguanieve, tormentas eléctricas y vientos fuertes.
Ante este escenario, especialistas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) explicaron los posibles efectos del fenómeno y advirtieron que sus repercusiones no se limitarían a las zonas altoandinas, pues la costa central también podría experimentar cambios en sus condiciones meteorológicas. La propia Decana de América difundió información sobre la DANA Aníbal y sus efectos desde el 16 de agosto.
Sierra: nieve, granizo y tormentas en las zonas de mayor altitud
El Dr. David Pareja, director de la Escuela Profesional de Geofísica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, explicó que los efectos serán diferentes dependiendo de la altitud y las características geográficas de cada zona.
“Hay que diferenciar lo que va a suceder en la región costera y en la región de nuestro Ande. En los Andes tenemos una región bastante accidentada, una topografía bastante agreste. En sitios por encima de los 4 000 metros se va a presentar nieve, precipitaciones sólidas; sin embargo, en regiones con menor altitud va a haber granizo y tormentas eléctricas”, advirtió.
El especialista también señaló que se espera un incremento de la velocidad del viento en la región andina, mientras que en la costa podrían presentarse mayor humedad, nubosidad y episodios de lluvia intermitente.
“Pasando a la costa, vamos a tener mayor humedad, nubosidad y una alta probabilidad de lluvias intermitentes, tanto en la costa central como en la costa sur del territorio peruano. Lima puede ser impactada; todo va a depender de la evolución de este fenómeno”, sostuvo Pareja.
Según el especialista, uno de los principales riesgos estará relacionado con las vías de comunicación ubicadas en zonas de gran altitud, donde las precipitaciones sólidas pueden dificultar el tránsito.
“Las precipitaciones en esta época no tienen mucho de desfavorable porque nuestra región andina se caracteriza por una agricultura estacional y ahora, en agosto, las áreas de cultivo están descansando. La parte negativa es que las vías terrestres pueden verse afectadas, sobre todo en ciudades que están por encima de los 4 000 metros. Con una granizada intensa, ya sabemos lo que sucede en Ticlio y ahí se podría ver afectado el transporte”, explicó.
Baja de temperatura y efectos en cultivos y animales
Por su parte, el Dr. Fernando Mestanza, ingeniero meteorólogo de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y especialista en Geofísica, alertó sobre los efectos que las precipitaciones sólidas y el descenso de las temperaturas podrían generar en las zonas expuestas.
“Las precipitaciones sólidas son muy adversas. Traen como consecuencia el granizo, que puede malograr cualquier cultivo; puede quedar defectuoso por el peso y alterar su forma y estructura. Los animales y vegetales van a sufrir un estrés por exceso de enfriamiento, que produce una alteración a nivel celular de las plantas, porque su ambiente no es de cero grados y esa temperatura les genera un estrés”, precisó.
Mestanza también explicó que el descenso de las temperaturas podría generar una mayor sensación de frío entre la población, especialmente durante las horas de menor temperatura.
“Las personas se verán afectadas por el enfriamiento y la baja de temperatura. En la costa vamos a tener vientos muy fuertes, el cielo va a estar cubierto durante gran cantidad de horas del día y habrá sensación de frío en la capital”, indicó.
El especialista añadió que la influencia de la DANA será principalmente sobre el centro y sur del territorio, mientras que la zona norte tendría una menor incidencia del fenómeno.
El Senamhi continuará monitoreando la evolución de las condiciones atmosféricas y actualizará sus pronósticos conforme avance el fenómeno. La población debe mantenerse atenta a los avisos oficiales y adoptar las medidas de prevención correspondientes, especialmente en zonas altoandinas, carreteras ubicadas a gran altitud y áreas expuestas a fuertes vientos o precipitaciones.







