EmpCo pone fin al greenwashing: UE exigirá pruebas para todas las afirmaciones ambientales
La Organización de Ingredientes Marinos, IFFO ha publicado su editorial para agosto, en la que, al entrar en vigor la Directiva de la Unión Europea sobre el Empoderamiento de los Consumidores para la Transición Ecológica (EmpCo) en septiembre de 2026, las empresas deberán dejar atrás los mensajes genéricos sobre sostenibilidad y respaldar con evidencia cualquier afirmación ambiental. La norma marca un punto de inflexión en la lucha contra el greenwashing o lavado de imagen verde y exige que las declaraciones sobre el desempeño ambiental de productos y servicios sean verificables.
La directiva prohíbe el uso de términos como “sostenible”, “verde”, “respetuoso con el medio ambiente” o expresiones similares cuando no puedan sustentarse con pruebas claras y objetivas. Asimismo, restringe el empleo de etiquetas de sostenibilidad creadas por las propias empresas que no estén respaldadas por sistemas de certificación reconocidos o por autoridades públicas.
El objetivo de la norma es proteger a los consumidores frente a mensajes engañosos y garantizar una competencia justa entre las empresas, premiando a aquellas que realmente invierten en mejorar su desempeño ambiental.
En el sector pesquero y acuícola, la Directiva EmpCo tendrá un impacto significativo. A partir de su aplicación, las afirmaciones relacionadas con la pesca sostenible, la reducción del impacto ambiental, la conservación de la biodiversidad o la comercialización de productos del mar con baja huella de carbono deberán estar respaldadas por evidencia científica, datos verificables y mecanismos de validación independientes.
Esto implica que las empresas ya no podrán recurrir a estrategias de marketing basadas únicamente en mensajes ambientales atractivos. Para evitar incurrir en prácticas de greenwashing, deberán demostrar con resultados medibles sus compromisos de sostenibilidad, mediante certificaciones reconocidas de terceros, sistemas de trazabilidad, proyectos de mejora pesquera o análisis del ciclo de vida de sus productos.
En este contexto, IFFO destacó que ha impulsado el desarrollo de herramientas que permiten generar evidencia validada por terceros para medir los impactos ambientales de la producción de ingredientes marinos. Para ello, aplica la metodología del Global Feed LCA Institute (GFLI), alineada con las normas de la Unión Europea sobre la Huella Ambiental de los Productos (PEFCR) y con las directrices LEAP de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Los productores de harina y aceite de pescado también avanzan hacia modelos de producción con menor huella de carbono, mayor eficiencia en el uso de recursos y abastecimiento de ingredientes bajo principios de economía circular. En este nuevo escenario regulatorio, las empresas que puedan demostrar con información verificable el desempeño ambiental de sus productos y comunicar con transparencia sus políticas de abastecimiento estarán mejor posicionadas para fortalecer la confianza de los consumidores y acceder a mercados cada vez más exigentes.
La Directiva EmpCo deja un mensaje claro para toda la industria: las declaraciones ambientales deberán sustentarse con hechos y evidencia. En adelante, la sostenibilidad ya no podrá utilizarse únicamente como un argumento comercial, sino que deberá demostrarse con información objetiva, verificable y respaldada por estándares reconocidos internacionalmente.







