Uruguay concreta el primer envío pesquero sin aranceles a la UE: un hito para el sector
La industria pesquera uruguaya marcó un punto de inflexión con el primer embarque que ingresa a Europa sin pagar aranceles, en el marco del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El envío -28 toneladas de merluza procesada (HGT)- partió rumbo a Lituania a bordo del buque Xiamen Express, operado por Hapag-Lloyd, con carga de la empresa uruguaya Ciupsa.
La Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay calificó la operación como un “hito”, al tratarse de la primera exportación que aprovecha de forma efectiva las preferencias arancelarias del acuerdo comercial.
El beneficio es concreto: el cargamento ingresa al mayor mercado importador de productos pesqueros del mundo con arancel 0%, eliminando el histórico 15% que afectaba la competitividad del sector.
Además, al tratarse de producto procesado -sin cabeza, vísceras ni cola-, se incrementa el valor agregado nacional y la generación de empleo en la cadena productiva.
Competitividad en un contexto complejo
El avance llega tras años difíciles para la pesca uruguaya, marcados por conflictos sindicales y altos costos operativos, especialmente por el precio del combustible. Para el sector, este primer envío simboliza el inicio de una nueva etapa orientada a recuperar competitividad internacional.
Cuotas abiertas: ventaja para el que llega primero
El acuerdo, vigente desde el 1 de mayo de 2026, permite exportaciones sin aranceles, pero aún mantiene pendiente la distribución de cuotas entre los países del bloque.
Mientras se define ese esquema, se aplica un criterio transitorio: “primero en llegar, primero en ser servido”, lo que favorece a empresas con experiencia en el mercado europeo.
El canciller Mario Lubetkin destacó que varios productos ya ingresan sin aranceles, como carne vacuna (cuota Hilton), productos pesqueros, frutas, legumbres y bebidas. Otros, como arroz y miel, tendrán reducciones graduales.
Por su parte, la subsecretaria Valeria Csukasi señaló que la definición de cuotas deberá resolverse en los próximos meses, aunque el escenario es “optimista”.
El acuerdo también abre oportunidades para otros sectores exportadores, como el lácteo y el vitivinícola, aunque plantea retos, especialmente en productos artesanales que deberán adaptarse a exigencias europeas en normas y denominaciones.
En paralelo, los aranceles para productos restantes se eliminarán progresivamente: hasta en 10 años para exportaciones hacia Europa y hasta 15 años para el ingreso de productos europeos al Mercosur.
Con el marco comercial ya en marcha, el desafío ahora es empresarial: entender cómo maximizar los beneficios del acuerdo y posicionarse en uno de los mercados más exigentes y rentables del mundo.
Este primer embarque no solo abre una puerta: confirma que la integración comercial empieza a traducirse en resultados concretos para la pesca uruguaya.







