Pescadores artesanales de Ancash acusan a Oceana Perú de intervención indebida en legislación que afecta su sustento en la pesca
La Federación Peruana de Pescadores y Armadores Artesanales de la región Áncash (FEDEPAR) alzó su voz con firmeza contra lo que considera una intervención injustificada y perjudicial por parte de la ONG internacional Oceana en Perú, en la tramitación y promoción de la controvertida Ley N.º 31749. La norma, presentada como un avance en la conservación marina, ha generado un fuerte rechazo en el sector pesquero artesanal por su presunta falta de sustento técnico, exclusión social y consecuencias negativas sobre miles de familias que dependen directamente del mar, denuncian.
A través del Oficio N.º 0032-2025, de fecha 14 de julio de 2025, la FEDEPAR se dirigió a James F. Simon, CEO de Oceana Internacional en Washington D.C., Estados Unidos, acusando a Oceana Perú de actuar como grupo de presión política al promover una legislación sin el consenso de las comunidades costeras ni el respaldo técnico de instituciones competentes como el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) o el Ministerio de la Producción. Aducen también que la ley fue elaborada con información sesgada y sin validación científica sólida, ignorando la complejidad de las pesquerías nacionales y generando reglas uniformes que no se ajustan a la realidad geográfica ni social del extenso litoral peruano.
“Esta ley impone parámetros que afectan directamente a la flota artesanal y a la pesca de menor escala, limitando su desarrollo, legalidad y adaptación. Se está legislando con base en discursos mediáticos, sin participación real de quienes vivimos del mar”, señala el oficio de FEDEPAR enviado a la sede de Oceana en Washington D.C., Estados Unidos.
Los pescadores aseguran que no se oponen a la conservación de los ecosistemas marinos, pero exigen que esta se base en diálogo, justicia ambiental y respeto por los conocimientos locales. Cuestionan duramente que una organización que dice defender los océanos haya optado por “promover normas de espaldas a la población pesquera”, actuando con una “preocupante injerencia en asuntos legislativos internos”.
La Ley N.º 31749, afirman, fue impulsada con presión mediática y sin análisis de impacto regulatorio, y deja en la sombra a los principales afectados: los propios pescadores artesanales. Según FEDEPAR, solo se tomó en cuenta a “grupos captados” por la ONG, sin representatividad ni legitimidad dentro del sector.
Además, critican que Oceana Perú, pese a tener recursos y visibilidad internacional, no ha ejecutado acciones reales para combatir la pesca ilegal, que es uno de los problemas más graves que enfrenta el sector.
“Lo que necesitamos son políticas integrales que combatan la ilegalidad, fortalezcan la sostenibilidad real y respeten nuestros derechos como trabajadores del mar. Lo que no aceptamos es que se nos use como chivo expiatorio para avanzar agendas que no nos incluyen”, sentenció FEDEPAR durante una asamblea regional.
Fianlmente, FEDEPAR exige a Oceana Internacional que revise las acciones de su oficina en Perú, que se abstenga de promover normas sin respaldo social ni técnico, y que emita una rectificación pública por su actuación en la Ley N.º 31749. Advierten que, de no obtener respuesta, acudirán a instancias internacionales como la FAO, la OIT y las Naciones Unidas, para denunciar la vulneración de sus derechos económicos y sociales.







