Modelos internacionales respaldan a CIIFEN: No habrá El Niño ni La Niña
El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) publicó su boletín científico de enero de 2026, en el que pone el dedo en la llaga frente a los pronósticos que anuncian un supuesto “Niño costero” en Perú. Respaldado por modelos climáticos internacionales, el organismo señala que entre febrero y abril de este año existe cerca de un 90% de probabilidad de que el Pacífico ecuatorial se mantenga en condiciones neutrales, sin presencia de El Niño ni de La Niña, descartando así los escenarios que anticipan este fenómeno entre abril y octubre.
Esta postura es respaldada por Perupesquero, que, en un artículo periodístico publicado, basado en datos de la NOAA correspondientes al 14 y 20 de enero, señala que el Área Niño 1+2, frente a las costas norte y centro del Perú, no presenta un calentamiento significativo. El 14 de enero, la temperatura superficial del mar fue de 24,1 °C, con una anomalía de -0,3 °C, es decir, ligeramente por debajo de lo normal. Asimismo, hacia el 20 de enero se registró una reducción de aproximadamente 10 centímetros en la anomalía de la altura dinámica superficial a lo largo de la costa peruana, lo que evidencia la ausencia de un desplazamiento relevante de anomalías cálidas asociadas a la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y descarta señales claras de un Niño costero.
En este escenario, CIIFEN indica que las temperaturas del aire serían cercanas a lo normal en el oeste de Sudamérica, mientras que el este y sur del continente podrían experimentar valores hasta 2 °C por encima de lo habitual, especialmente en el este de Brasil, parte de Argentina y el centro-sur de Chile.
En cuanto a las precipitaciones, se esperan lluvias por encima de lo normal en Colombia, el sur de Venezuela, los Andes y la Amazonía de Ecuador, así como en la selva norte del Perú. En contraste, se prevén condiciones más secas de lo habitual en la costa de Ecuador, zonas de Perú, gran parte de Bolivia, el noreste de Brasil y Argentina.
El comportamiento del clima en 2025
Por otro lado, CIIFEN describe que durante diciembre de 2025 las aguas superficiales del Pacífico central y oriental se mantuvieron más frías de lo normal, una señal típica de La Niña. No obstante, bajo la superficie del océano comenzó a gestarse un cambio importante: aguas más cálidas en profundidad avanzaron hacia el centro del Pacífico, contribuyendo a reducir el enfriamiento y anticipando el debilitamiento del evento frío.
En la atmósfera también se observaron señales de transición. Los vientos alisios, que suelen intensificarse durante La Niña, se debilitaron en el Pacífico central durante parte de diciembre, lo que se reflejó en el Índice de Oscilación del Sur, que alcanzó valores propios de una fase neutral. Si bien a comienzos de enero se registró un fortalecimiento temporal de los vientos y del índice, CIIFEN coincide en que se trata de fluctuaciones normales en un sistema que está cambiando de fase.
En cuanto a los impactos regionales, durante diciembre las lluvias fueron ligeramente superiores a lo normal en sectores de Brasil, Bolivia, Paraguay y el norte de Argentina. En contraste, se registraron déficits de precipitación en la costa del Pacífico, la Amazonía de Colombia y Ecuador, la selva norte del Perú y Uruguay, un patrón coherente con la influencia residual del evento frío.
Un escenario de mayor estabilidad climática
La transición hacia condiciones neutrales suele asociarse con un clima más estable y menos extremo, aunque no elimina la posibilidad de eventos locales intensos. Por ello, los especialistas recomiendan mantener el seguimiento de los pronósticos regionales, ya que los impactos pueden variar según la zona.







