Modelos climáticos alertan: La Niña continúa, pero un posible calentamiento asoma para 2026
De acuerdo con el boletín 123 del MSc. Antonio J. Salvá Pando, publicado en la página del Instituto Humboldt de Investigación Marina y Acuícola (IHMA), durante noviembre de 2025 el océano Pacífico Ecuatorial mostró un incremento en las señales de enfriamiento, tanto en superficie como en el subsuelo. En particular, las regiones Niño 3.4, referencia clave para definir los estados globales del fenómeno El Niño y La Niña, y el Niño 1+2, ubicada frente a Sudamérica, registraron temperaturas más frías y con mayor extensión respecto al mes anterior. Este descenso térmico confirma la persistencia de un escenario oceánico dominado por condiciones frías.
Además, a nivel subsuperficial, los especialistas identificaron la propagación de dos Ondas Kelvin frías que emergieron frente a Ecuador, a las que se sumó una tercera hacia finales del mes. Estas ondas, que desplazan agua más fría desde el oeste del Pacífico hacia el este, intensificaron el enfriamiento superficial, el cual se extendió hasta la zona de Paita, en el norte peruano.
En cuanto a las proyecciones climáticas internacionales, los modelos coinciden en una tendencia similar. El IRI-CPC estima para el trimestre diciembre 2025–febrero 2026 una probabilidad del 53 % de que La Niña continúe, frente a un 46 % de condiciones neutrales y solo un 1 % de El Niño. Asimismo, la NOAA señala que La Niña persistirá durante el verano del hemisferio sur, aunque prevé una transición hacia un estado ENSO-neutral entre enero y marzo de 2026, con un 61 % de probabilidad.
Por otro lado, el modelo climático estadounidense CFSv2 refuerza este escenario, ya que proyecta que La Niña se mantendrá durante el próximo trimestre, aunque perdería intensidad entre febrero y abril. De manera destacable, este modelo anticipa un marcado calentamiento del Pacífico ecuatorial entre abril y junio de 2026, un fenómeno que podría repercutir de forma directa en la costa peruana.
En contraste, el modelo del Australian Bureau of Meteorology (BOM) prevé un enfriamiento más leve en el Pacífico Central, así como condiciones oceánicas normales frente a Perú y Ecuador durante el trimestre diciembre–febrero.
En síntesis, aunque La Niña se mantiene firme hacia el cierre de 2025, los indicios de una posible transición para inicios de 2026 demandan un monitoreo continuo. La evolución de estas condiciones será determinante para sectores sensibles como la pesca, la agricultura y la gestión del riesgo climático, todos estrechamente vinculados al comportamiento del océano Pacífico.
https://drive.google.com/drive/folders/1Kf9NquNJ4oJ9K97_Pczgv0RkeFximpHx







