El Niño se intensifica en el hemisferio norte y tiene 69 % de probabilidad de superar los registros desde 1950
La NOAA estima en más de 90% la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte 2026-2027. Además, existe un 69% de probabilidad de que sea un evento histórico, con una intensidad superior a la de cualquier episodio registrado desde 1950.
El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y las condiciones observadas en julio muestran un calentamiento excepcional del Pacífico ecuatorial. Las anomalías de la temperatura superficial del mar superaron los +2 °C en el Pacífico ecuatorial oriental, mientras que la región Niño 1+2, frente a las costas de Perú y Ecuador, registró una anomalía de +2,9 °C.
Los principales índices Niño también aumentaron. En julio, la anomalía alcanzó +1,4 °C en Niño 3.4, +1,7 °C en Niño 3 y +2,9 °C en Niño 1+2. A esto se suma un importante calentamiento en las aguas subsuperficiales, con anomalías de hasta +10 °C en profundidad, una señal de que existe una gran cantidad de calor acumulado bajo la superficie del océano.
Un Niño que podría entrar en la historia
La perspectiva oficial del Centro de Predicción Climática de la NOAA (CPC) señala que El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses. Para el periodo octubre-diciembre de 2026, existe un 69% de probabilidad de que alcance una categoría histórica, definida por un valor de RONI de tres meses igual o superior a +2,5 °C.
De concretarse este escenario, El Niño 2026-2027 podría superar en intensidad a todos los eventos registrados desde 1950, incluidos los considerados más extraordinarios de las últimas décadas.
Entre ellos se encuentran El Niño 1997-1998 y El Niño 2015-2016, ambos reconocidos como episodios excepcionalmente fuertes. Sin embargo, la actual proyección plantea la posibilidad de que el evento de 2026-2027 alcance un nivel todavía mayor.
Esto marca una diferencia importante: no se está proyectando simplemente otro Niño similar al de 1997 o 2015, sino la posibilidad de un evento que supere los registros históricos desde 1950.
Las señales oceánicas y atmosféricas se refuerzan
El fortalecimiento no se limita a la temperatura del mar. Durante julio también se observaron anomalías de los vientos del oeste en niveles bajos de la atmósfera y vientos del este en niveles altos, extendiéndose desde el Pacífico occidental hacia el Pacífico central y oriental.
Asimismo, aumentaron la convección y las precipitaciones sobre el Pacífico central y oriental, mientras que estas condiciones se redujeron sobre Indonesia. Los índices de la Oscilación del Sur también alcanzaron valores significativamente negativos.
La coincidencia de estas señales indica que el océano y la atmósfera están evolucionando de manera acoplada, reforzando el desarrollo de El Niño.
¿Qué significa para Perú?
Para el Perú, el comportamiento de Niño 1+2 será especialmente importante. Esta región, ubicada frente a las costas de Perú y Ecuador, presenta actualmente un calentamiento considerable y puede tener una relación más directa con las condiciones de temperatura del mar y las precipitaciones en la costa peruana.
Sin embargo, que El Niño alcance una intensidad histórica en el índice global no significa automáticamente que todas las regiones del Perú tendrán impactos históricos. La magnitud de las lluvias dependerá también de cómo evolucione el calentamiento en el Pacífico oriental, los vientos, la circulación atmosférica y otros factores regionales.







