El Niño está de vuelta: Copernicus muestra un intenso calentamiento y la NOAA registra disminución de la TSM en la región Niño 1+2
El programa de la Unión Europea para la observación y monitorización de la Tierra, Copernicus, compartió en la plataforma X una figura titulada “El Niño está de vuelta”, en la que se observan aguas inusualmente cálidas en el centro y el este del Pacífico ecuatorial. La visualización fue elaborada a partir de datos del CMEMS y muestra el patrón de calentamiento registrado el 25 de agosto de 2026, contribuyendo al monitoreo climático, la previsión y la preparación frente a eventos meteorológicos extremos.
Copernicus explica que esta visualización, basada en información del Servicio Marino de Copernicus, representa las anomalías de la temperatura superficial del mar (TSM) registradas el 25 de agosto de 2026. En ella se observa una franja claramente definida de aguas más cálidas, representada mediante tonalidades rojas, que se extiende a lo largo del Pacífico ecuatorial central y oriental. Este patrón evidencia el calentamiento asociado con el actual episodio de El Niño.
Asimismo, Copernicus señala que, a medida que el cambio climático continúa afectando al océano, el monitoreo de las variaciones de la temperatura oceánica adquiere una importancia creciente. En este contexto, los datos obtenidos favorecen el seguimiento de las anomalías térmicas y proporcionan información relevante para la predicción climática, la gestión de los recursos marinos y la preparación ante eventos meteorológicos extremos.
Ahora bien, para comprender mejor la evolución de las condiciones térmicas en el Pacífico ecuatorial oriental, nos centramos en los registros de anomalías de la TSM proporcionados por la NOAA para la región Niño 1+2, ubicada frente a las costas de Perú y Ecuador. Esta información evidencia un marcado proceso de calentamiento durante 2026. Las anomalías evolucionaron desde −0,6 °C a inicios de enero hasta alcanzar un máximo de +4,1 °C el 5 de agosto. A partir de junio, los valores superaron de manera sostenida los +3,0 °C, alcanzando aproximadamente +3,8 °C a finales de julio y +4,0 °C durante agosto. Sin embargo, el 24 de agosto se registró una disminución hasta +3,2 °C. Pese a esta reducción, las condiciones continuaron caracterizándose por un intenso calentamiento anómalo en el Pacífico ecuatorial oriental, en concordancia con el patrón señalado por Copernicus.
No obstante, cuando se analiza la temperatura superficial del mar en valores absolutos, se observa una evolución diferente. La TSM presentó un marcado incremento durante el primer trimestre de 2026, pasando de 23,4 °C el 7 de enero a 28,0 °C el 11 de marzo, lo que evidencia un rápido proceso de calentamiento superficial. Posteriormente, se registró una disminución de la temperatura, con valores de 27,1 °C el 22 de abril y 24,8 °C el 19 de agosto.
Esta disminución de la temperatura absoluta no implica necesariamente un debilitamiento de las condiciones cálidas asociadas a El Niño, debido a que las anomalías de la TSM se calculan con respecto a un valor climatológico de referencia. Por ello, la temperatura superficial del mar puede disminuir en términos absolutos y, al mismo tiempo, mantenerse muy por encima de lo esperado para la época del año. En este caso, las anomalías continuaron alcanzando valores excepcionalmente elevados, cercanos a +4 °C durante agosto.
En consecuencia, la evolución de la TSM absoluta y de sus anomalías evidencia dos comportamientos diferentes, pero complementarios. Mientras la temperatura superficial del mar disminuyó progresivamente después del máximo registrado en marzo, las anomalías térmicas permanecieron en niveles excepcionalmente altos durante el segundo trimestre y el invierno austral. Esto indica que, aunque las aguas se enfriaron en términos absolutos, continuaron siendo considerablemente más cálidas que el promedio climatológico, manteniéndose las condiciones térmicas características del actual episodio de El Niño en la región Niño 1+2.







