¿Se desinfla El Niño? Lluvias serían escasas antes de Enero
Diferentes pronósticos a los expresados por el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño costero (ENFEN), se vienen divulgando en los medios de comunicación, al punto que investigadores están concluyendo, que al enfriarse el mar lentamentamente por la activación del Anticiclón del Pacífico Sur, el “temido” El Niño estaría disminuyendo su fuerza. En consecuencia, El Niño Global para el verano del 2024, sería de magnitud moderada.
Estas versiones salen a luz, a pesar que Rina Gabriel, vocera de ENFEN sostuvo que El Niño Costero originará lluvias de magnitud moderada y fuertes, apartir de diciembre de 2023 a marzo de 2024, siendo las zonas del norte y la sierra las impactadas.
Al respecto, Manuel More, Meteorólogo de la Universidad Nacional de Piura, UNP sostiene que al activarse el Anticiclón del Pacífico Sur, la intensidad de los vientos Alisios del sur que vienen de la Antártida han empezado a aumentar de intensidad, ocasionando que las aguas del océano Pacífico se enfríen, colaborando para que el evento natural anunciado vaya poco a poco bajando su intensidad. “El Niño 1+2” ha bajado de 3 a 2 grados, igual ha sucedido con el resto de Niños, manifestó el investigador.
Similar conclusión tiene el meteorólogo Matt Nieto, que indicó que a pesar que la temperatura del mar está disminuyendo, los valores se mantienen por encima de lo normal. “Las anomalías de la temperatura del mar han disminuido. En junio, julio y agosto, hemos tenido irregularidades de -4 °C, -5 °C hasta -6 °C . Con el anticiclón se proyectan vientos del sur más fríos, generando que las temperaturas se reduzcan a +3 o a más +2”, manifestó.
Por su parte, Luis Icochea Salas, profesor principal de la facultad de Pesquería de La Universidad Agraria ratificó que el mar se está enfriando lentamente, además al no invertirse totalmente los vientos evaluados al 3 de septiembre, no habrá Niño extremo en el verano del 2024. Por tanto, si los vientos cambian en los siguientes meses, sólo habría Niño de moderada intensidad, explicó.
Entorno a las lluvias, que el ENFEN aseguró que se darían al encontrarse el mar caliente. Icochea Salas comentó, que si la temperatura continúa bajando se estaría presentando un Niño desfasado. “Si el mar no calienta, es difícil que llueva fuerte antes de enero. Para que se registren lluvias, las temperaturas tienen que ser mayores de 26 °C, ahora estamos en menos de 20 °C”, pronosticó.
Es evidente, que la ciencia está siendo retada por la naturaleza, al punto que los pronóticos son más variables que el mismo clima. Sin embargo, valdría recordar que las lluvias en los meses de febrero y marzo son usuales, por lo que, corresponden a la estación. Ahora, si los pronósticos son más específicos acerca de la cantidad de lluvias que podría producirse en verano, tendríamos una información más clara y real, evitando así, general miedo en la población. Pensamos que lo primero es la prevención y no el pánico.







