Choque de placas entre el Caribe y Sudamérica provocó el devastador terremoto en Venezuela, explican científicos
Especialistas del Centro Helmholtz de Geociencias (GFZ) de Alemania atribuyen los fuertes sismos al movimiento entre las placas tectónicas del Caribe y Sudamérica. Los terremotos, de magnitudes superiores a 7, figuran entre los más intensos registrados en la región en el último siglo.
Los dos fuertes terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio tienen una explicación geológica bien conocida: la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. Así lo señalaron especialistas del Centro Helmholtz de Geociencias (GFZ), de Potsdam (Alemania), quienes explicaron que ambos bloques tectónicos se desplazan constantemente uno contra otro, acumulando una enorme tensión que, al liberarse de forma repentina, genera terremotos de gran magnitud.
El jefe de la sección de Física de Terremotos y Volcanes del GFZ, Torsten Dahm, indicó que esta región corresponde a una frontera tectónica activa, donde el movimiento continuo de las placas provoca la acumulación de esfuerzos durante años o incluso siglos, hasta que la corteza terrestre cede y libera la energía en forma de ondas sísmicas.
Los eventos registrados llamaron la atención de la comunidad científica por su intensidad y cercanía temporal. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer sismo alcanzó una magnitud de 7,2 y, apenas 39 segundos después, ocurrió un segundo terremoto de magnitud 7,5. El GFZ estimó magnitudes de 7,3 y 7,4, respectivamente, confirmando que se trató de uno de los episodios sísmicos más importantes registrados recientemente en América del Sur.
Venezuela, ubicada sobre una frontera tectónica activa
Los especialistas recuerdan que Venezuela se encuentra en una de las zonas sísmicas más activas del continente. En el norte del país convergen la placa del Caribe y la placa Sudamericana, cuyo desplazamiento constante mantiene una tensión permanente en el subsuelo. Cuando esa energía acumulada supera la resistencia de las rocas, se produce una ruptura que origina un terremoto.
Aunque estos movimientos tectónicos ocurren de manera continua, la mayoría son imperceptibles para la población. Sin embargo, cuando la energía liberada es elevada y el foco sísmico se encuentra a poca profundidad, las sacudidas pueden provocar graves daños en infraestructura y edificaciones.
La poca profundidad aumentó la intensidad del sismo
Otro de los factores que agravó el impacto fue la escasa profundidad del terremoto. Según explicó Torsten Dahm, al producirse cerca de la superficie, las ondas sísmicas recorren una menor distancia antes de llegar a las ciudades, lo que incrementa considerablemente la intensidad del movimiento y el potencial destructivo.
Los especialistas advierten que, además de la magnitud, la profundidad, el tipo de suelo y la calidad de las construcciones son factores determinantes para explicar el nivel de daños que puede ocasionar un terremoto.
Entre los terremotos más fuertes registrados en un siglo
De acuerdo con el GFZ, estos sismos podrían figurar entre los más fuertes ocurridos en la región en aproximadamente cien años. Como referencia histórica, los científicos recuerdan el terremoto de 1900, cercano a Caracas, con una magnitud estimada de 7,7; el de 1967, de magnitud 6,5; y el devastador sismo de 1812, cuya magnitud habría alcanzado aproximadamente 8.
Tras el evento principal, los expertos señalaron que era previsible la ocurrencia de numerosas réplicas, producto del reajuste de la corteza terrestre después de la ruptura inicial. Estas sacudidas secundarias pueden representar un riesgo adicional para edificaciones que ya han sufrido daños estructurales, por lo que las autoridades recomiendan evitar el ingreso a inmuebles afectados hasta que sean evaluados por especialistas.







