Bolichitos luchan por su derecho al trabajo: Defienden el cerco mecanizado en las tres millas para el sustento del consumo humano
Federaciones y asociaciones de pescadores artesanales vienen exigiendo al Congreso del Perú y a la jefa de Estado, Dina Boluarte, que atiendan sus demandas ante la amenaza de ser eliminados de la actividad artesanal debido a la nueva reglamentación de la Ley General de Pesca 31749 (Decreto Supremo Nº 002-2025-PRODUCE), que prohíbe el uso del cerco mecanizado dentro de las tres millas para la captura de peces.
En este contexto, la congresista ancashina Lady Camones, consciente del grave problema que podría afectar a la actividad artesanal y originar la paralización de miles de empleos, así como el colapso de las cadenas productivas en todo el litoral, presentó el PL 6862. Este proyecto propone cambios a la Ley de Pesca Ancestral 31749, como la reclasificación de embarcaciones de menor escala como artesanales (de hasta 10 m³ y de 10.01 m³ a 32.6 m³), lo que permitiría el uso de tecnologías no tradicionales, como el cerco mecanizado, dentro de las tres millas marinas, basándose en un informe técnico favorable de Imarpe.
Aunque el PL 6862 fue rechazado por un sector de pescadores y principalmente por la ONG “que defiende los océanos”, para los pescadores artesanales de Áncash, Piura y Tumbes, esta norma representa un salvavidas para su actividad, legada por sus ancestros, y que se traduce en abastecer de pescado al consumo humano, la conservería, el corte primario, el congelado, el seco salado y la mesa popular; es decir, en la generación de miles de empleos en los principales puertos. Este proyecto será debatido en el Pleno del Congreso, donde algunos legisladores han admitido que fueron sorprendidos al votar a favor de la Ley 31749 y, actualmente, reconocen su error. Tal es el caso de la congresista Kelly Portalatino, quien aseguró que retirar el uso del macaco pondría en peligro la salud de los hombres de mar.
Es evidente que el debate del PL 6862 en el Congreso del Perú pondrá a la vista el grado de identificación de los legisladores con las necesidades del pueblo pesquero peruano o continuarán de espaldas al sector pesquero, olvidando que esos bolichitos de cerco son parte de las mujeres que laboran en las plantas de conservas, de las peruanas que trabajan en el congelado y el corte primario, de los hombres que comercializan su pesca en los mercados, de aquellos pescadores que, desde niños, conocieron el mar extrayendo pescado a la pinta y que hoy, ya adultos, navegan junto con sus hijos en sus bolicheras, con el único deseo de seguir trabajando en su mar de Grau.
Mientras tanto, la ONG y los pescadores que defienden la Ley 31749, a pesar de saber que miles de peruanos se quedarán sin empleo, presionan y exigen su aplicación, argumentando que está en juego la sostenibilidad y la preservación de las especies marinas, desconociendo que del mar del Perú, todos sus hijos tienen derecho a comer.







