Atún en Perú: Urgen políticas, estrategias y planificación para aprovechar las cuotas otorgadas por la CIAT
Hace unos días, el ministro de la Producción, Sergio Gonzales, informó que entre enero y mayo de 2025 las exportaciones pesqueras del Perú alcanzaron los 2,046 millones de dólares FOB, lo que representa un crecimiento interanual del 54.1%. Este aumento se debió principalmente a especies como la pota, el jurel, el atún y la trucha, lo cual, según Gonzales, es una señal positiva para el sector y para la economía nacional.
Sin embargo, en el caso del atún, hay una clara contradicción entre el optimismo oficial y la realidad operativa. Aunque el Perú tiene 16 embarcaciones atuneras registradas ante la Comisión Interamericana del Atún Tropical (CIAT), solo 8 de ellas están activas actualmente. De ese total, 6 embarcaciones pertenecen a una sola empresa: Pesquera Majat. Esta limitada participación nacional jugaría en contra de la solicitud peruana para obtener la cuota pendiente de 6,000 m³ de atún, ya que los países miembros de la CIAT podrían cuestionar nuestra verdadera capacidad para aprovecharla.
¿Qué sucede?
El Perú tiene un mar extraordinariamente rico y productivo, por donde transitan muchas especies migratorias y transzonales como el atún. Estas especies ingresan a nuestro territorio no solo para alimentarse, sino también como parte de su ciclo natural. De hecho, cada año contamos con al menos tres meses en los que el atún, conocido como el “pollo del mar” por su valor alimenticio, está disponible para su pesca.
Pero pese a ese potencial, los datos del propio Ministerio de la Producción revelan una preocupante realidad: en los años 2022 y 2023, solo 8 embarcaciones nacionales participaron en la pesca de atún, y 6 de ellas pertenecen a una sola empresa. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Por qué tan poca participación? ¿Falta una política pesquera integral? ¿Acaso no existe una estrategia nacional real para aprovechar de forma eficiente las cuotas que ya nos fueron asignadas? ¿O solo hablamos de seguridad alimentaria y empleo cuando firmamos tratados internacionales, pero no actuamos en consecuencia?
Septiembre es clave
Entre el 1 y el 5 de septiembre, la CIAT realizará su Reunión Anual en Panamá. El Perú acudirá con el objetivo de solicitar la cuota pendiente de 6,000 m³ de atún. Para que ese pedido sea considerado, el país deberá demostrar que ha utilizado adecuadamente los 8,195 m³ de cuota que ya se le otorgaron en años anteriores. Además, deberá argumentar que estas cuotas benefician objetivos claves: seguridad alimentaria, empleo e ingresos para el país.
Empero, la pesca del atún en el Perú deja en evidencia una desconexión preocupante entre el gran potencial pesquero que tenemos y la falta de políticas y estrategias para aprovecharlo. Nuestro mar ofrece condiciones ideales para la pesca de especies como los túnidos, pero sin planificación ni participación empresarial, estamos dejando pasar oportunidades valiosas.
Hoy más que nunca, el Perú necesita una hoja de ruta clara, con visión de largo plazo, que permita aprovechar de forma sostenible los recursos del mar de Grau. Seguir sin actuar ya no es una opción.







