Océanos alcanzan temperaturas récord por el cambio climático y la intensificación de El Niño
La temperatura media de la superficie del mar, excluidas las regiones polares, llegó a 21,1 °C, superando el récord de marzo de 2024. El calentamiento amenaza los ecosistemas marinos y aumenta los riesgos climáticos a escala global.
Los océanos del planeta registran temperaturas sin precedentes, impulsadas por el calentamiento global causado por las actividades humanas y el desarrollo del fenómeno El Niño. Según los datos de Copernicus, la temperatura media de la superficie marina, excluidas las regiones polares, alcanzó los 21,1 °C, ligeramente por encima del récord anterior de 21,09 °C registrado en marzo de 2024.
Este incremento evidencia la acumulación de calor en los océanos, que absorben gran parte del exceso de energía generado por las emisiones de gases de efecto invernadero. La intensificación de El Niño añade calor al sistema climático y puede alterar los patrones de lluvia, favorecer las sequías y aumentar el riesgo de precipitaciones extremas en distintas regiones.
Impactos en los ecosistemas y las actividades humanas
El calentamiento oceánico amenaza la biodiversidad marina, favorece la subida del nivel del mar y puede modificar la distribución y disponibilidad de los recursos hidrobiológicos. Estos cambios también repercuten en la pesca, la acuicultura y las comunidades que dependen de los recursos del mar.
Los registros de septiembre de 2026 refuerzan la preocupación científica: la temperatura media global del aire se situó 1,63 °C por encima del nivel preindustrial, mientras que la temperatura media de la superficie del mar alcanzó los 21,05 °C, según los datos citados de Copernicus.
El Niño podría intensificarse hasta finales de 2026
Las previsiones meteorológicas apuntan a que El Niño podría alcanzar su máxima intensidad alrededor de diciembre de 2026 y persistir hasta los primeros meses de 2027. Su evolución podría intensificar las alteraciones climáticas en diversas regiones, aunque sus efectos dependerán de las condiciones oceánicas y atmosféricas locales.
En conjunto, los récords de temperatura constituyen una nueva señal de la aceleración del calentamiento oceánico. Aunque El Niño es un fenómeno natural, sus efectos se suman al calentamiento provocado por las emisiones humanas, aumentando la presión sobre los ecosistemas marinos y los sectores productivos vinculados al océano.
Fuente: Forbes España







