USAID: El negocio millonario de ciertas ONGs que usan fondos extranjeros para dividir, controlar y destruir a las empresas nacionales
Perú no ha sido excluido de ser mencionado en los medios más influyentes del mundo, luego de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, acusara a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) de destinar miles de millones de dólares a las prácticas ilícitas de ciertas ONGs que, bajo el pretexto de buscar justicia, actuaban como una maquinaria macabra para destruir la autonomía de los países vulnerables, acabar con su cultura, socavar sus principales actividades económicas y, además, afectar sus inversiones.
USAID, esa entidad que se presenta como aliada del desarrollo, terminó convirtiéndose en una organización criminal y en una bola de gusanos, según lo calificó el magnate Elon Musk.
Como opera?
Simple: a través de supuestos proyectos impulsados por estas ONGs ultraconservacionistas, cuyos directores de extrema izquierda crean páginas digitales para magnificar hechos, generando noticias tendenciosas en las que involucran a dirigentes sindicales, a quienes prometen ayuda, hablándoles de derechos, justicia y protección. Pero detrás de esa máscara de bondad, los utilizan como denunciantes. Y cuando estos dirigentes y líderes son asesinados, aparecen bufetes de abogados en busca de justicia —aunque en realidad lo que buscan es dinero—, cada caso de muertos se convierte en un proyecto más, es decir, en más donaciones.
Un claro ejemplo es lo ocurrido en 2022 y 2024, cuando líderes indígenas de Loreto, Ucayali y San Martín fueron asesinados mucho después de recibir capacitaciones financiadas por la agencia mencionada. ¿Acaso es una coincidencia? ¿O realmente es una estrategia para destruir, controlar y dividir? Y no es solo eso: mientras USAID financia supuestos programas de capacitación y talleres para dirigentes sindicales que han sido captados, detrás de esto montan una maquinaria para generar protestas y desestabilizar gobiernos.
Aunque no toda la culpa es de los extranjeros, los izquierdistas también son culpables. Esa izquierda que vocifera pidiendo inclusión y diversidad, pero que en realidad sirve a los intereses de las transnacionales que buscan ingresar a las principales actividades peruanas: la pesca, minería, agro y petróleo. El asunto es golpear para que quiebre y se venda; mejor si es a precio “huevo”, total, habrá más desempleo, y eso hará que la gente salga a las calles a protestar.
USAID se perfila como uno de los escándalos más grandes del mundo, no solo porque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y Elon Musk exigen una investigación exhaustiva sobre la corrupción destapada, sino también porque varios países de Latinoamérica están involucrados en la recepción de dinero de este programa, además de ciertos medios de comunicación. En Perú, por su parte, Rafael López Aliaga, alcalde de Lima, en una entrevista en Canal N, implicó a periodistas, medios escritos y plataformas digitales, mencionando a la comunicadora colombiana Clara Ospina, RPP, el diario La República, El Comercio, La Encerrona, Ojo Público y otros, sugiriendo que habrían recibido dinero de USAID. Ante esto, el grupo parlamentario de Renovación Popular propuso la creación de una Comisión Investigadora Multipartidaria para esclarecer el destino de los fondos otorgados por la agencia estadounidense.
La expectativa es enorme, ya que este tema podría generar repercusiones de gran alcance en el ámbito político y social del Perú.







