Acuerdo entre la Unión Europea y Noruega sobre la pesca de bacalao
La Comisión Europea y Noruega han llegado a un acuerdo sobre una serie de cuestiones pendientes en el ámbito de la pesca, incluida una cuota de bacalao del caladero de Svalbard para la Unión Europea a partir de 2025.
La Unión Europea (UE) y Noruega han alcanzado un acuerdo histórico sobre la cuota de bacalao, estableciendo un 2,8274% del Total Admisible de Capturas (TAC) para los buques pesqueros de la UE, lo que equivale a 9.217 toneladas en 2025. Esta cuota se podrá pescar en aguas de Svalbard y en aguas internacionales. La Comisión Europea (CE) ha calificado el pacto como un “paso significativo” para mejorar la cooperación en la gestión pesquera.
Este acuerdo responde a las tensiones surgidas tras el Brexit, cuando Noruega redujo las cuotas de pesca para la UE, afectando especialmente a países como España. El nuevo acuerdo busca restaurar el acceso a estos recursos, equilibrando los intereses de ambas partes.
Diálogo Constructivo y Futuro de Cooperación
La CE, liderada por Maros Sefcovic, y el ministro de Exteriores noruego, Espen Barth Eide, destacan el valor del diálogo de alto nivel para resolver cuestiones pesqueras complejas. Además, la Comisión apoya una propuesta de Noruega para establecer una cuota de gallineta nórdica en el mar de Noruega, que se discutirá en 2025.
El acuerdo también sienta las bases para futuras negociaciones sobre pesca sostenible y gestión conjunta de los recursos marinos, en un contexto de creciente presión sobre los ecosistemas y el cambio climático.
Conclusiones Clave:
Quota de Bacalao: La UE obtiene acceso a una cuota del 2,8274% del TAC, mejorando las condiciones pesqueras en aguas internacionales y de Svalbard.
Resolución Pos-Brexit: El acuerdo resuelve las tensiones derivadas del Brexit y favorece a las comunidades pesqueras de la UE.
Compromiso a Largo Plazo: La CE seguirá apoyando nuevas propuestas y continuará con la cooperación constructiva con Noruega para abordar desafíos pesqueros futuros.
Este pacto resalta cómo el diálogo puede ser una herramienta clave para resolver disputas internacionales y promover una gestión pesquera sostenible.







