SUPNEP exige frenar la pesca industrial de anchoveta y acusa al viceministro de Pesca por decisiones irracionales que ponen en peligro el recurso pesquero
La dirigencia nacional del Sindicato Único de Pescadores de Nuevas Embarcaciones del Perú (SUPNEP), liderada por Franklyn Gonzales Olivos, ha solicitado de manera enérgica el cierre inmediato de la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona norte centro, denunciando la alarmante captura de ejemplares juveniles que, según afirman, pone en riesgo la sostenibilidad del recurso marino y miles de puestos de trabajo a nivel nacional.
Los líderes sindicales fueron convocados por el Ministerio de la Producción (Produce) para sostener una reunión con el viceministro de Pesca, Jesús Eloy Barrientos. Sin embargo, el encuentro no cumplió con las expectativas del gremio. Ante la exigencia de los pescadores para obtener una explicación clara sobre la gestión pesquera actual entorno a la pesca de anchoveta, la autoridad sostuvo que las decisiones se están tomando “en base científica” y que la actividad se encuentra “dentro de los parámetros normales” establecidos por el ente científico competente (Imarpe).
No obstante, esta respuesta no convenció a los representantes del SUPNEP. Según denunció el dirigente Gonzales, Barrientos se negó a escuchar las razones del gremio y finalizó abruptamente la reunión, no permitiendo incluso que los asesores científicos presentes emitieran su opinión. Esta actitud fue calificada como “irracional” y “nunca antes vista” por parte de una autoridad en un contexto nacional tan delicado.
Asimismo, Gonzales comento que el viceministro en una actitud desafiante sostuvo que no se ha alcanzado la cuota total permitida (3 millones de toneladas de anchoveta), ni se ha registrado un pico alto de desove, lo que, según ellos, justificaría el no cierre de la temporada. Además, alertan que la captura excesiva de juveniles está ocurriendo de forma reiterada, y que continuar con la pesca en estas condiciones equivale a una forma de “depredación autorizada”.
“Nos han dicho que no insistamos en zonas donde se ubican los juveniles, que debemos explorar otras zonas o en todo caso, que pidamos a nuestros empleadores que ya no hagan más esfuerzo pesquero. ¿Acaso se puede pescar sosteniblemente ignorando el estado real del recurso marino?”, cuestionó Gonzales en un mensaje difundido desde la página oficial del SUPNEP, donde anunció una serie de medidas de lucha que incluyen marchas de protesta, plantones y, de manera categórica, la solicitud de renuncia del ministro de la Producción y del viceministro de Pesca.
Este episodio pone en evidencia una profunda brecha entre la percepción técnica de las autoridades y la experiencia directa de los pescadores en el mar de Grau. ¿Es suficiente la base científica para justificar una actividad que, en la práctica, podría estar agotando el recurso más importante del litoral peruano? ¿Hasta qué punto se están considerando las voces de quienes viven de la pesca?
El conflicto está servido, y lo que está en juego no es solo es la permanencia del trabajo de miles de pescadores peruanos, sino el futuro de una de las pesquerías más valiosas del mundo.







