Pescadores artesanales de Tumbes denuncian asaltos de criminales armados en altamar
Un pescador denunció en una radio limeña que son víctimas de bandas criminales ecuatorianas que los interceptan en altamar a bordo de embarcaciones con motores de gran potencia. El pescador lanzó un llamado urgente a las autoridades competentes, exigiendo una acción inmediata para frenar estos actos violentos.
Los asaltantes atacan ferozmente a los pescadores artesanales de Tumbes que operan en zonas como el ‘Banco de Máncora’ y ‘Plateros’, cercanas a la frontera con Ecuador. Desde Tumbes, “Alex”, cuyo nombre completo no se reveló por temor a represalias, denunció que estos ataques han sido una constante durante más de diez años y han cobrado la vida de al menos doce pescadores.
Alex describió que los delincuentes emplean embarcaciones equipadas con motores grandes que superan con creces la velocidad de las lanchas artesanales y portan armas de largo alcance para ejecutar los asaltos. “Disparan al aire para intimidar; vivimos en constante miedo de ser disparados. Los ataques ocurren tanto en la tarde como en la noche, y los criminales, siempre encapuchados, actúan con una brutalidad escalofriante”, relató en el programa ‘La Rotativa del Aire’.
Con 18 años de experiencia en el mar, Alex explicó que los pescadores de las caletas de Tumbes se agrupan en formaciones de entre diez y quince embarcaciones para intentar protegerse, pero esta estrategia es inútil debido a la ausencia de patrullaje en altamar, dejándolos en una vulnerabilidad alarmante. “Estamos en una situación desesperada, somos completamente desprotegidos”, lamentó.
Los pescadores han identificado a los delincuentes como provenientes de Ecuador, basándose en su acento y forma de hablar. Alex mencionó que estos ataques han devastado a la comunidad pesquera, con un estimado de diez a doce pescadores afectados en la zona norte, y que estos criminales han causado pérdidas humanas y materiales severas.
Cada asalto provoca pérdidas de alrededor de S/ 5,000, abarcando el costo de la mercadería, el combustible, los celulares, los materiales de pesca y los equipos de navegación. Aunque Alex ha contemplado abandonar la pesca debido a la creciente amenaza, se ve forzado a continuar para mantener a su familia.
A pesar de haber denunciado estos incidentes a las autoridades, incluyendo reuniones con representantes de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (DICAPI) y del Gobierno Regional de Tumbes, Alex acusó que las promesas no se han materializado en acciones efectivas. “A veces no nos hacen caso y, en lugar de ofrecer soluciones, nos imponen más requisitos como la presentación de documentación que a menudo no tenemos, y nos restringen la pesca”, denunció.
Por esta razón, en nombre de sus compañeros, Alex ha demandado que las autoridades peruanas intensifiquen de manera urgente el patrullaje en altamar, especialmente en la zona fronteriza con Ecuador, para garantizar la seguridad de los pescadores y poner fin a esta ola de violencia.







