¿Para quién trabajan? Mientras que Chile capturó 716 mil toneladas de jurel y logra US$ 270 millones, Perú cierra la pesca para embarcaciones industriales
El último Informe de Exportaciones Regionales, elaborado por la Dirección Regional de Prochile Biobío, que recogió los datos del Servicio Nacional de Aduanas de Chile indicó, que el recurso jurel (Trachurus murphyi) recuperó el protagonismo perdido y es que, fue el principal producto que durante estos primeros nueve meses del año 2023, fue enviado a los mercados de África subsahariana: Nigeria, Costa de Marfil, Burkina Faso, Ghana y Camerún, alcanzando un ingreso de US $271 millones.
Ello, tras recibir de la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (OROP-PS), el incremento del 1.8% de la cuota de jurel para el 2023, es decir, Chile obtuvo 135 mil toneladas más que el año pasado, ya que extrajo 581 mil 074 toneladas en el 2022.
Es evidente, que el país mapuche no pierde el tiempo en sus negociaciones y sus capturas, sobre todo, si analizamos que por cada tonelada de jurel percibe el valor de US$300, por lo que, haciendo una simple multiplicación este año, Chile contará con US$271 millones en ingresos, solo con la captura del recurso Trachurus murphyi. La anchoveta y sardina es otra historia, cuyas cifras fueron positivas este año informó, la Secretaria Regional Ministerial de Economía, Fomento y Turismo de Biobío.
Con jurel “sin poder pescar”
Si bien es cierto, el escenario pesquero para Chile es positivo, otra es la cara de la moneda para Perú, porque el 15 de diciembre a través de la RM Nº 425-2023-PRODUCE, el Ministerio de la Producción (Produce) dio por concluida la actividad extractiva de los recursos jurel y caballa para embarcaciones de mayor escala. Como es lógico, la industria pesquera nacional criticó esta decisión, argumentando que cerrar, la pesca dos horas después de emitirse la norma y cuando las embarcaciones están navegando, es hacerle daño al sector y a los peruanos, sobre todo, por las condiciones oceanográficas en el mar de Grau que hacen oportuno capturarlos.
Las empresas insisten que los recursos hidrobiológicos deben aprovecharse sosteniblemente, más aún cuando existen claras evidencias de su abundancia como ocurre con el jurel, que abarca su distribución a más de 120 millas marinas frente a la costa sur peruana y al final termina migrando hacia Chile, donde es capturado en la zona costera.
“Estas malas decisiones en todos los aspectos golpean al sector”, reveló la industria, marcando una diferencia que, para cerrar las capturas de jurel, se hacen rápidamente, sin análisis y sin tomarse en cuenta las situaciones naturales que se presentan en el mar; sin embargo, para dar la apertura de la pesca de jurel y anchoveta y aplicar otras decisiones urgentes, el ente rector lo realiza tardíamente o si es que lo hace, total a la ministra de la Producción parece no impórtale, concluye.
Indiscutiblemente, dos situaciones claras, que nos debe llevar a reflexionar a los más de 30 millones peruanos, sobre todo, cuando involucra la economía nacional y es que, no es un secreto que Chile no pierde la ocasión para crecer, ya sea con pesca costera, de altamar y acuicultura, más aún, cuando el gobierno de Boric ofrece las condiciones, lo que no sucede en Perú, a pesar de contar con un mar altamente rico y una amplia diversidad de recursos marinos, que extraídos sosteniblemente para el uso de la generación de alimento (productos terminados y pescado congelado), podrían ayudar para que esta Patria se convierta en esa Nación emergente que soñamos; sin embargo, en la actualidad, los ministros de pesca buscan problemas, los encuentran, luego hacen un diagnóstico falso y aplican después los remedios equivocados. Seguimos en letargo.
Dato importante
La población de jurel al experimentar un fenómeno El Niño (EN), su distribución de se da entre 100 y 200 metros de profundidad, mientras que sus áreas de captura se hacen más amplías (se alejan de la zona costera), además que la biomasa varía entre el día y la noche (Imarpe, 2013)







