Macro Sur: Pescadores artesanales exigen que no se cierre la pesca de la pota
La dirigencia de la pesca artesanal de la Macro Sur, encabezada por Juan Molina Lerna, Edgar Jiménez Caipa y Jorge Hurtado Llayqui, ha enviado una carta al ministro de la Producción, Sergio González Guerrero, con copia al viceministro de Pesca y Acuicultura, Dr. Jesús Barrientos, solicitando con urgencia que no se cierre la temporada de pesca de la pota en el sur del país.
Esta solicitud responde al inminente cumplimiento de la Resolución Directoral 113-2025-PRODUCE-DGSFS-PA, que establece el cierre de la temporada el próximo 30 de junio. Los dirigentes advierten que dicha medida impactaría gravemente a miles de pescadores artesanales del sur, quienes apenas han empezado a generar ingresos tras un largo periodo de escasez.
“La actividad recién ha empezado a cobrar vida. Cerrarla ahora sería asfixiar una recuperación que recién comienza”, sostienen.
En su comunicado, los dirigentes recuerdan que durante más de 15 meses, las costas del sur peruano estuvieron prácticamente desiertas de pota. El recurso migraba hacia otras zonas, mientras la actividad pesquera se paralizaba. Sin embargo, este año, la pota ha empezado a reaparecer en el sur, ofreciendo una oportunidad largamente esperada.
Pese a ello, las condiciones climáticas y logísticas han limitado un poco la captura en las últimas semanas. Por eso, consideran injusto que se aplique el mismo calendario de cierre para todas las regiones, sin considerar las diferencias reales en capacidad y acceso.
“¿Dónde está la equidad regional? ¿Por qué se nos aplica el mismo calendario que a flotas con condiciones y realidades distintas?”, se preguntan los dirigentes de Ilo.
Si bien las cifras oficiales indican que se han capturado 100 mil toneladas de pota en el último mes, los pescadores del sur aseguran que esa estadística no representa su realidad. En la zona, las embarcaciones son más pequeñas, los recursos son limitados y la pesca recién está comenzando a reactivarse.
Advierten que imponer un cierre uniforme ignora las particularidades de una de las regiones más golpeadas por la centralización y el abandono de políticas públicas efectivas.
En la carta, los pescadores artesanales recalcan que no están pidiendo favores, sino justicia. Exigen que el Estado reconozca su esfuerzo y su derecho a trabajar en condiciones dignas. Por ello, proponen regionalizar la cuota de pota, separando el manejo entre sur, centro, norte, y restringir el desplazamiento de flotas industriales entre regiones, ya que esta práctica genera competencia desleal.
Asimismo, demandan al Ministerio de la Producción y a PROMPERÚ una estrategia de desarrollo pesquero para el sur, en coordinación con los Gobiernos Regionales de Arequipa, Moquegua y Tacna, que incluya la instalación de plantas de procesamiento de la pota.
“No puede ser que una región con tanto potencial pesquero siga dependiendo de la exportación en bruto y el trabajo informal”, expresan.
Para los pescadores, la pota no es simplemente un recurso marino. Es el sustento diario, el colegio de sus hijos, el motor económico de sus caletas. Por eso, piden que se les permita aprovechar esta oportunidad con responsabilidad y sin discriminación territorial.
Setiembre y octubre: otra pausa inevitable
Como se recuerda, entre setiembre y octubre, gran parte de la flota artesanal del sur se retira del mar para respetar la temporada de ova y proteger el ciclo reproductivo de la pota. Cerrar la temporada ahora, en junio, significaría dejar al sur sin pesca por casi medio año.
“¿Quién asume la responsabilidad social de ese vacío?”, cuestionan los dirigentes.
Perupesquero: La pesca artesanal no puede seguir siendo el eslabón olvidado de las políticas públicas nacionales. La dirigencia de la Macro Sur insiste: el sur no quiere subsidios, quiere oportunidades reales.
Y la pota, tan humilde como poderosa, puede ser el inicio de un verdadero cambio si se gestiona con enfoque territorial, justo y participativo.
“El mar del sur volvió a darnos pota. Que el Estado no nos quite la oportunidad de aprovecharla”, concluyen.







