Loreto: Comunidades del bajo Putumayo continúan cosechando crías de arahuanas de manera sostenible para fines ornamentales en medio de la pandemia
Las comunidades de la parte baja de la cuenca del río Putumayo pasaron de aprovechar un millón de alevinos de arahuana al año a no cosechar ni una sola cría el 2020. A pesar de la inestabilidad económica, las comunidades indígenas huitoto siguen comprometidas con la vigilancia del parque y su biodiversidad, y buscan salidas para no quedarse sin ingresos. La cría de paiches comienza a perfilarse como una opción.
Dagoberto Patricio coge su linterna, sale de su casa en la comunidad Huitoto de Tres Esquinas y se queda unos minutos mirando el cielo estrellado. Luego busca a uno de sus compañeros, quien trae un pequeño cuaderno gastado entre las manos, y juntos se sumergen en el bosque. La noche es oscura y el haz de luz los guía a través de una trocha escondida entre la densa vegetación.
Minutos más tarde, llegan a Redondo, una de las tantas cochas que rodean a esta comunidad situada en la región de Loreto, Amazonía de Perú. Patricio se acerca a la orilla y suelta el nudo de la cuerda a la que está amarrada su canoa. Se sienta en la parte delantera del pequeño bote. Su compañero comienza a remar suavemente, cuando de pronto la voz de Patricio rompe de golpe el silencio: “¡Aquí hay uno!”.
Ha visto un pez de cachetes hinchados que se mueve rápidamente por la cocha. Anotan el avistamiento en la liberta y continúan. Así se pasan un buen rato censando a las arahuanas macho en todo el perímetro del espejo de agua. Deben hacerlo, es la única forma de saber cuántos de estos peces hay en sus cochas y cuántas crías llevan en sus bocas —es como los padres suelen protegerlas— para saber el número que podrán aprovechar en el año. Las crías suelen ser vendidas a los mercados interesados en peces ornamentales.
Las cochas cercanas a Tres Esquinas y otras comunidades del bajo Putumayo en Loreto, están repletas de arahuanas, un pez que, a pesar de su gran tamaño, no se usa como alimento en las comunidades de la cuenca.
Hace ya varios años que Dagoberto Patricio y los otros 14 miembros de la Asociación APPA Los Cocodrilos —que él preside— se dieron cuenta de que les era mucho más rentable aprovechar los pequeños alevinos de arahuana, muy preciados en el mercado asiático, donde además son conocidos también como pez dragón, debido a su parecido con este este animal mítico y por estar asociados con la buena fortuna.
Tres Esquinas es una de las siete comunidades en el bajo Putumayo que tienen planes y permisos para cosechar crías de arahuanas de manera sostenible. Trabajan de la mano con la jefatura y guardaparques del vecino Parque Nacional Yaguas para lograr que así sea.
Este proyecto, que cuenta con un mercado en Asia, ha permitido que las comunidades huitoto cuenten con un ingreso estable durante los últimos años. Y ha sido fundamental para impulsar los comités de vigilancia en el parque Yaguas y evitar las incursiones de pescadores y mineros ilegales. Sin embargo, la pandemia no ha permitido que el negocio continúe y ha obligado a las comunidades a buscar nuevas salidas. ¿Cómo continúan las acciones de vigilancia en medio de la pandemia? ¿Qué salida han encontrado los huitoto en medio de la crisis?
Fuente: El Comercio







