El atún, un tesoro del mar que desaprovecha el Perú
El 2 de mayo se celebró el Día Mundial del Atún, por ello, describiré algunos datos de este pez. El Atún es el nómade y devorador de los mares, navega a velocidades de crucero de 3 a 7 km/h, incluso pueden alcanzar los 70 km/h, aunque son capaces de superar los 110 km/h en recorridos cortos. Son animales oceánicos pelágicos y viajan a grandes distancias durante sus migraciones.
En el territorio marino del Perú, estos preciados peces se pueden capturar al año, entre 3 a 4 meses y en épocas de verano. Según Imarpe (2014), en el mar de Grau resalta la abundancia de los atunes Katsuwonus pelamis “barrilete”, seguido del Thunnus albacares “aleta amarilla” y del Thunnus obesus “ojo grande o patudo”, ahora sí, la flota atunera nacional quisiera pescar atún, fuera de las 200 millas marinas (OPO), estas operaciones de pesca pueden durar entre 25 a 80 días, claro está, si cuenta con cuota de captura regulada por la Comisión Interamericana de Atún Tropical, CIAT.
Eduardo Ferreyros, presidente de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), en su artículo de opinión titulado “El atún que se lleva la corriente”, publicado el 3 de mayo, cuestiona porqué el Perú exporta solo US$ 54 millones (tunidos), frente a Ecuador, segundo exportador de atún más grande del mundo que exporta US$ 1,300 millones por año, preguntando qué hace Ecuador para tener esos resultados?
Evidentemente es una pregunta muy realista, que muchos peruanos la pensamos, porque con seguridad conocemos el auge de la década de los 50 y 60, cuando Perú era el campeón atunero latinoamericano, ya que contaba con flota atunera e infraestructura en tierra, pero además existía una cultura atunera de primer nivel. En esa época, salieron los mejores capitanes de altura peruanos que triunfaron en el mundo y el Perú se convirtió en la Estrella del Pacífico Sur.
Como es lógico, Ferreyros también esbozó una respuesta a su pregunta, señalando que Ecuador cuenta con combustible subsidiado, mientras que Perú está castigado con el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), ahora si se tiene en cuenta que entre el 45% y el 70% de los costos de la actividad es combustible, la respuesta era obvia, dijo. Sugiriendo, que para nuevas inversiones y ser más competitiva esta actividad, debería establecerse el reintegro del ISC a las embarcaciones atuneras nacionales. Asegurando, que esta medida podría originar que Perú exporte US$ 200 millones anuales de atún.
Una sugerencia interesante y que podría ser hasta viable, siempre y cuando, el Perú sea productor del petróleo, lo cual no es, como si lo es Ecuador. País que cuenta con el know -how estratégico de su gobierno para limitar el ingreso de importaciones de atún congelado asiático y de conservas chinas, vietnamitas y tailandesas, de esta manera fortalece sus producciones ante el mundo.
Finalmente, la delegación peruana en unos meses debe asistir a la Reunión anual de la Comisión Interamericana de Atún Tropical, CIAT. Evento, donde muchos países, miembros solicitarán la ampliación de sus cuotas o los restantes; sin embargo, cabría preguntar ¿Perú podrá, solicitar los 6 mil metros cúbicos de cuota restantes que la CIAT nos tiene pendientes, sin haber demostrado el 100% de su distribución y explotación?, ¿O quizás como sucedió el año 2023, solo iremos hacer el ridículo, al mostrar incapacidad en el manejo de esta actividad?







