¡Crisis en Piura! Pescadores denuncian la desaparición de la pota o calamar gigante y culpan a barcos chinos ilegales por el saqueo descontrolado
En una crisis sin precedentes, los pescadores de Piura, Perú, se encuentran al borde del colapso económico, obligados a abandonar sus tradicionales faenas para recolectar conchas de mar. La causa de su desesperada situación: el saqueo implacable de sus aguas por parte de embarcaciones chinas, que han devastado la población de pota, el calamar gigante que solía ser su principal fuente de ingreso.
El drama se desató cuando Global Fishing Watch, una plataforma de vigilancia marítima, reveló que los buques chinos están apagando sus sistemas de GPS para operar con total impunidad en las aguas peruanas. Estos barcos, al evadir el monitoreo, están arrasando con los recursos marinos sin enfrentar ninguna sanción.
Las imágenes y videos compartidos por los pescadores artesanales de Paita en TikTok son un desgarrador testimonio de la crisis: los barcos que alguna vez surcaban el mar en busca de pota ahora regresan vacíos, y los hombres de mar se ven obligados a recolectar conchas para sobrevivir. La situación se volvió aún más crítica después de un encuentro documentado en julio de 2024, donde los pescadores grabaron la actividad ilegal de un buque chino en las aguas peruanas.
Las tácticas de evasión de las naves chinas son descaradamente sofisticadas. A menudo, alteran su velocidad mientras se dirigen a astilleros peruanos, utilizando este tiempo para llevar a cabo pesca ilegal. Un caso particularmente inquietante ocurrió el 21 de agosto de 2024, cuando el buque chino ‘Dong Zhou 17’ mostró un comportamiento sospechoso al reducir su velocidad a menos de 2 nudos dentro de las 200 millas del mar peruano. Esta maniobra infringe claramente la Ley General de Pesca, que prohíbe tales velocidades en áreas restringidas.
Elsa Vega, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesca Artesanal del Perú (Sonapescal), ha lanzado una furiosa crítica a la Marina de Guerra del Perú, cuestionando por qué no se tomó ninguna acción contra el buque chino después de que su comportamiento sospechoso fuera detectado. Según las plataformas de monitoreo, la nave continúa pescando impunemente frente a Ecuador.
Por otro lado, Alfonso Miranda, presidente del Comité de Pesca de la SNI, sostuvo que la reducción de la velocidad de las naves a menos de 2 nudos suele estar relacionada con actividades de pesca ilegal.
La controversia no termina ahí. Se ha señalado a la exviceministra de Pesca y Acuicultura, Desilú León Chempén, como la principal culpable de permitir la entrada de estos barcos chinos sin los dispositivos de monitoreo satelital requeridos por la Ley. El escándalo se profundiza con informes y denuncias de los pescadores, sobre una “reunión secreta” en mayo de 2023 entre León y funcionarios chinos y que ello podría haber facilitado el aumento de buques chinos sin GPS.
Con el 60% de las exportaciones de pota del Perú dirigidas a China, el país asiático se ha convertido en el mayor comprador de este producto. Sin embargo, la explotación es desenfrenada: la captura de pota ha aumentado en más de un 250% entre 2010 y 2022. Desde mayo de 2023, se han registrado 250 arribos de embarcaciones chinas a puertos peruanos, con un promedio de 16 barcos al mes. Solo este año, 84 embarcaciones chinas han llegado a los puertos de Paita, Bayóvar, Chimbote, Callao y Pisco.
La devastación es evidente y la crisis de los pescadores peruanos no solo es una tragedia económica, sino un llamado urgente a la acción para salvar los recursos marinos de Perú y proteger los medios de vida de miles de familias que dependen de ellos.







