Con una cuota de 3 millones de toneladas, ¿qué desafíos oceanograficos y biologicos marcarán la primera temporada de pesca de anchoveta, según Imarpe?
La primera temporada de pesca de anchoveta en la zona centro-norte del Perú comenzó con una cuota asignada de 3 millones de toneladas, la más alta de los últimos siete años. Sin embargo, más allá de esta cifra, el Instituto del Mar del Perú (Imarpe), a través de su informe SITUACIÓN DEL STOCK NORTE-CENTRO DE LA ANCHOVETA PERUANA (Engraulis ringens) AL 5 DE ABRIL Y PERSPECTIVA DE EXPLOTACIÓN PARA LA PRIMERA TEMPORADA DE PESCA 2025, advierte que diversos factores oceanográficos y biológicos marcarán el rumbo de esta campaña.
Entre los principales retos se encuentran el ingreso de ondas Kelvin frías, la persistencia de aguas cálidas en la superficie, una mayor concentración del recurso grande fuera de las 20 millas y la presencia significativa de juveniles. En este escenario, la industria pesquera tiene el desafío de operar con responsabilidad en un contexto ambiental complejo, asegurando la sostenibilidad del recurso pesquero más importante del país: la anchoveta.
Si bien el informe no detalla los posibles efectos negativos del ingreso de las ondas Kelvin frías, se sabe que, ante la llegada de una onda Kelvin cálida, los ejemplares adultos de anchoveta tienden a dispersarse e incluso a profundizarse, mientras que los juveniles se hacen más visibles y numerosos. Lo rescatable del estudio es que evidencia la presencia de una biomasa saludable y en crecimiento. De hecho, el stock mínimo estimado para esta primera temporada alcanza casi los 11(10 927 796) millones de toneladas, un dato que representa un hito de gran trascendencia científica para la gestión sostenible del recurso, porque es 29% mayor a la observada desde 1996 al 2024.
En cuanto a la presencia de juveniles, el estudio de Imarpe revela un alto porcentaje: 73% en número de individuos y 47% en biomasa. Estas tallas, observadas durante el crucero CR-2502-04, fluctuaron entre 3.0 cm y 16.5 cm de longitud total (LT), con una moda principal de 10.0 cm y modas secundarias en 4.0, 11.5 y 13.5 cm. Esto indica que, durante esta primera temporada, la presencia de juveniles será significativa. No obstante, el informe también sugiere que, dada la sólida biomasa disponible, existe un porcentaje de individuos que podría ser capturado sin comprometer la sostenibilidad del recurso.
El informe indica que, en puertos clave como Chimbote y Huacho, las especies de mayor talla se encuentran mayormente ubicadas fuera de las 20 millas marinas. Sin embargo, entre Huacho y Cerro Azul se registró una predominancia de ejemplares adultos incluso dentro de la franja costera. Por ello, se recomienda implementar una estrategia de captura enfocada en zonas más allá de las 20 millas, para optimizar el aprovechamiento del recurso.
Finalmente, en cuanto a los indicadores reproductivos, el informe señala que la mayor actividad desovante de la anchoveta peruana se registró durante el verano, con un pico de intensidad en enero. Esta actividad disminuyó en febrero, influenciada por los cambios oceanográficos ocurridos en ese periodo.







