China utiliza el abanderamiento de su flota pesquera para expandir su influencia global
China se ha consolidado como una potencia pesquera global, controlando casi un tercio de la pesca mundial, según datos de la FAO y el Banco Mundial. En 2021, su producción pesquera alcanzó el 31% del total mundial, superando las cifras de sus competidores más cercanos, como Indonesia e India.
Sin embargo, la influencia china en la pesca no se limita a sus propias aguas. La investigación de The Outlaw Ocean revela que China ha expandido su huella pesquera más allá de sus caladeros nacionales y el mar abierto, utilizando una táctica de “abanderamiento”. Esta estrategia implica registrar barcos bajo banderas de otros países para pescar en aguas territoriales ajenas.
Por ejemplo, en 2017, Argentina permitió a dos buques extranjeros operar en sus aguas bajo bandera argentina, aunque en realidad eran controlados por la China National Fisheries Corporation (CNFC). Según el informe, China controla al menos 62 barcos pesqueros con bandera argentina y cerca de 250 embarcaciones en aguas de países como Micronesia, Kenia, Ghana y Marruecos. Este método le permite a China acceder a recursos pesqueros que, de otro modo, estarían fuera de su alcance directo.







