El calor extremo se intensifica en Sudamérica: Chile enfrenta otra expresión de El Niño

Sudamérica ingresa a la primavera con un episodio de calor extremo que afecta a buena parte del continente. Un análisis de Climate Central, publicado el 23 de septiembre, señala que las temperaturas podrían alcanzar los 47 °C en algunas zonas durante estos días. Los focos de mayor intensidad se concentran en Brasil, Perú, Bolivia, Paraguay y el norte de Argentina, en un episodio cuya probabilidad se ha incrementado significativamente por el calentamiento provocado por las actividades humanas.

El calor, sin embargo, no se distribuye de la misma manera en todo el continente. En Perú, las temperaturas podrían alcanzar los 41 °C, mientras que, en Bolivia, Paraguay y el norte de Argentina los termómetros podrían acercarse a los 47 °C.

Climate Central estima que más de la mitad de la población sudamericana estará expuesta durante este episodio a, al menos, un día en el que el cambio climático haya multiplicado por cinco o más la probabilidad de alcanzar esas temperaturas.

Este indicador no significa que el calentamiento global sea la única causa del episodio. Su objetivo es comparar la probabilidad actual de que ocurran estas temperaturas con la que existiría en un mundo sin el calentamiento provocado por las actividades humanas.

Chile enfrenta otra señal climática

Chile aparece en una posición diferente dentro de este escenario. El país no se encuentra en el núcleo del episodio de calor extremo identificado por Climate Central, pero ingresa a la primavera bajo otra señal en la que el océano Pacífico también desempeña un papel importante: un fenómeno de El Niño que continúa fortaleciéndose.

El 21 de septiembre, el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI) reportó que el índice Niño 3.4 había alcanzado +3,0 °C a mediados de septiembre. Más cerca de las costas de Sudamérica, la región Niño 1+2 acumulaba seis semanas con anomalías superiores a +4 °C. Además, bajo la superficie del Pacífico se ha acumulado una importante reserva de calor, con anomalías que en algunos sectores superan los 8 °C.

Aquí es importante hacer una distinción: El Niño no es consecuencia del cambio climático ni explica por sí solo el calor extremo que afecta actualmente a Sudamérica. Se trata de un fenómeno natural del sistema océano-atmósfera que ocurre sobre un planeta cuya temperatura de fondo ya ha aumentado debido a las emisiones de gases de efecto invernadero.

En estas condiciones, un episodio de El Niño se desarrolla sobre un océano y una atmósfera que parten de temperaturas más elevadas. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) prevé que este episodio alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026 y estima una probabilidad cercana al 100 % de que persista hasta febrero de 2027.

Más lluvias en parte de Chile

En Chile, esta configuración se traduce en una primavera con características diferentes a las observadas en otras zonas del continente.

El pronóstico estacional de la Dirección Meteorológica de Chile para septiembre-noviembre anticipa precipitaciones por encima de lo normal entre Coquimbo y Los Ríos, mientras que en Aysén y Magallanes predominaría una señal más seca.

En cuanto a las temperaturas, las mínimas tenderían a ubicarse por encima de lo normal desde Arica y Parinacota hasta parte del Maule. Las temperaturas máximas también presentarían valores superiores a lo normal en el extremo norte y Coquimbo. Desde la zona central hacia el sur, en cambio, predominarían condiciones normales o inferiores a lo normal para las máximas.

Por ello, el escenario para Chile no consiste simplemente en que el calor extremo que afecta a Bolivia, Paraguay o Argentina se desplace hacia su territorio. El país está experimentando otra expresión de la configuración climática regional, caracterizada por un Pacífico oriental excepcionalmente cálido, un fenómeno de El Niño de gran intensidad y un pronóstico que combina temperaturas superiores a lo normal en algunos sectores con mayores probabilidades de lluvia entre Coquimbo y Los Ríos.

La primavera que comienza presenta, por tanto, una señal climática compleja: temperaturas superiores a lo normal en algunas zonas, mayores precipitaciones en parte del centro-sur y una fuerte influencia de las condiciones excepcionales del océano Pacífico sobre el clima de Sudamérica.

 

 

Sin etiquetas

Publicaciones Relacionadas

Dejar Comentarios

BOLETÍN DE NOTICIAS

Suscríbete a nuestro boletín electrónico para obtener consejos útiles

[mc4wp_form id="887"]
octubre 2026
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031