BID destaca impacto económico y social de la sanidad pesquera y acuícola en el desarrollo del país
Estudio presentado al Produce revela que la inversión pública en Sanipes tiene un importante retorno en exportaciones hidrobiológicas y reconoce su aporte a la salud pública y al acceso de productos peruanos a los mercados internacionales.
La sanidad e inocuidad son factores estratégicos para el desarrollo de la pesca y la acuicultura peruana y su competitividad internacional. Así lo evidencia un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sobre la Autoridad Nacional de Sanidad e Inocuidad en Pesca y Acuicultura (Sanipes), entidad adscrita al Ministerio de la Producción.
Según el informe “Análisis institucional y de relevancia económica y social de Sanipes”, por cada dólar de inversión pública en la autoridad sanitaria se genera entre US$ 279 y US$ 328 en valor de exportaciones hidrobiológicas. El estudio estima, además, que la ausencia de una autoridad sanitaria consolidada podría comprometer un promedio de US$ 3,566 millones anuales en envíos al exterior.
Sanidad que respalda las exportaciones
El análisis, presentado por el consultor internacional del BID, Alejandro Flores, señala que el 83 % de los 115 indicadores evaluados presenta un cumplimiento pleno o parcial de las recomendaciones internacionales de la FAO y la OMS. Asimismo, Sanipes ha desarrollado y fortalecido programas correspondientes a más del 90 % de las 24 funciones sustantivas establecidas en su marco legal, entre ellas vigilancia, fiscalización, habilitación, trazabilidad y certificación sanitaria.
Esta capacidad acompaña la internacionalización de los productos hidrobiológicos peruanos, que durante los últimos 30 años han logrado ingresar a 160 países, ampliando en más de 300 % la cobertura de mercados internacionales.
El ministro de la Producción, Juan Carlos Requejo, destacó que estos resultados confirman la importancia de la sanidad e inocuidad para la política sectorial. “La sanidad y la inocuidad son una política estratégica para el desarrollo de nuestra pesca y acuicultura. No solo se trata de cumplir una exigencia para exportar; se trata de garantizar alimentos seguros, proteger al consumidor y generar condiciones para que nuestros productores puedan competir y mantenerse en los mercados internacionales”, afirmó
Impacto también en la salud pública
El estudio incorpora una primera estimación del impacto preventivo de Sanipes en la salud pública. Ante alertas de inocuidad vinculadas al Programa Nacional de Alimentación Escolar, la intervención oportuna para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos acuáticos puede representar un ahorro de entre US$ 4,257 y US$ 9,702 por cada 100 niños, al evitar costos de atención hospitalaria, ausentismo escolar y pérdida de jornadas laborales de las familias.
El BID advierte que el presupuesto de Sanipes representa aproximadamente 0.4 % del valor promedio del comercio internacional de productos hidrobiológicos, lo que limita principalmente su disponibilidad de personal y presencia territorial.
Entre sus recomendaciones, plantea fortalecer la capacidad institucional y presupuestal de Sanipes; formular las Políticas Nacionales de Sanidad Acuícola e Inocuidad; implementar un Sistema Nacional de Trazabilidad Integral; fortalecer la vigilancia sanitaria en zonas de acuicultura de menor escala expuestas a riesgos ambientales; y promover, desde Produce, un espacio multisectorial para abordar la contaminación por residuos sólidos en las bahías costeras.
“Desde Produce vamos a seguir fortaleciendo nuestras entidades especializadas. Sanipes cumple una función fundamental para el sector porque su trabajo se traduce en confianza para los consumidores, respaldo para nuestros productores y mayores condiciones de competitividad para el Perú”, señaló Requejo.
El representante del BID en el Perú, Luis Miranda, reafirmó el compromiso del organismo multilateral de continuar brindando asistencia técnica para fortalecer las capacidades sanitarias del país.







