Frente a Perú y Ecuador, el mar sigue anormalmente cálido: NOAA reporta disminución de 0,5 °C
Los últimos datos semanales publicados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, NOAA muestran un marcado incremento de la temperatura superficial del mar en la región Niño 1+2, área ubicada frente a las costas de Perú y Ecuador, considerada una de las zonas clave para monitorear el desarrollo de eventos de calentamiento oceánico en el Pacífico oriental.
De acuerdo con los registros, el calentamiento comenzó a evidenciarse a inicios de enero de 2026. El 7 de enero, la temperatura superficial del mar alcanzó 23,4 °C, con una anomalía de -0,6 °C, es decir, por debajo de su promedio histórico. Sin embargo, durante las semanas siguientes se observó un incremento sostenido tanto de la temperatura como de las anomalías térmicas.
El 4 de febrero, la temperatura ya había ascendido a 26,2 °C, mientras que la anomalía alcanzó +0,6 °C. Una semana después, el 11 de febrero, la anomalía aumentó a +0,8 °C, y el 18 de febrero llegó a +1,1 °C, reflejando el fortalecimiento del calentamiento en la zona.
Durante marzo, las temperaturas continuaron elevadas. El 11 y 18 de marzo se registraron 28,0 °C y 27,9 °C, respectivamente, con anomalías de +1,4 °C. Posteriormente, aunque la temperatura superficial comenzó a descender gradualmente por efectos estacionales, las anomalías siguieron incrementándose debido a que el mar permanecía significativamente más cálido de lo normal para esa época del año.
El calentamiento se intensificó en mayo. El 13 de mayo, la anomalía alcanzó +1,9 °C; el 20 de mayo, +2,1 °C; y el 27 de mayo, +2,2 °C. Asimismo, el reporte correspondiente al 3 de junio de 2026 mostró una temperatura superficial del mar de 26,3 °C y una anomalía de +2,6 °C. Sin embargo, para el 8 de junio, la anomalía descendió a +2,1 °C, lo que representa una reducción de 0,5 °C. No obstante, ello no significa que el mar se haya enfriado, ya que las aguas continúan significativamente más cálidas de lo normal para esta época del año.
Si bien estos valores reflejan un fuerte calentamiento costero y oceánico frente a Sudamérica, los especialistas señalan que, para determinar la evolución de un evento El Niño, también es necesario evaluar otras regiones del Pacífico tropical, especialmente la región Niño 3.4, así como la interacción entre el océano y la atmósfera durante los próximos meses.







