Alerta nacional: 250 buque chinos reaparecen frente al mar peruano
Tras casi un año de ausencia, más de 250 barcos calamareros chinos vuelven a aproximarse peligrosamente a los límites del mar peruano. Su objetivo: la pesca de pota, el principal recurso hidrobiológico de exportación del Perú y fuente de sustento para miles de familias peruanas.
Este retorno masivo marca un momento crucial para el Sistema de Seguimiento Satelital (SISESAT), implementado por el Ministerio de la Producción (Produce) en 2024 para frenar la pesca ilegal y proteger la soberanía pesquera nacional. La norma, establecida mediante el Decreto Supremo N° 014-2024-PRODUCE, obliga a toda nave extranjera -incluso aquellas que operan en alta mar- a instalar el sistema si desean recibir cualquier tipo de servicio en puertos peruanos.
Punto de quiebre: sin control, sin acceso
Desde la entrada en vigencia de esta medida, el panorama cambió radicalmente. Durante 2025, ni una sola embarcación china ingresó a los puertos peruanos, cuando en años anteriores (2023 y 2024) se registraron cerca de 350 ingresos anuales, principalmente en el puerto del Callao.
Ante esta nueva regulación, la reacción de la flota asiática fue inmediata. Tal como explica Alfonso Miranda Eyzaguirre, presidente del Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante (CALAMASUR), las embarcaciones optaron por evitar los puertos peruanos y trasladaron sus operaciones de logística a otros países.
“Prefirieron recalar en puertos chilenos como Iquique, Talcahuano y Valparaíso. En 2025, unas 42 naves chinas atracaron allí. Incluso, en una ocasión, llegaron a utilizar puertos ecuatorianos”, detalló.
Según Miranda, el efecto ha sido contundente:
“Antes, operaban pegados a las 200 millas. Desde que se exige el SISESAT, se alejaron a más de 1,000 millas o migraron hacia zonas frente a Argentina y Uruguay. Esto demuestra que la norma no solo funciona: disuade.”
La voz de pescadores artesanales lo confirman
La presidenta de la Sociedad Nacional de Pesca Artesanal del Perú (SONAPESCAL), Elsa Vega, destaca que la ausencia de la flota china este año ha tenido un impacto positivo inmediato en la pesca nacional.
“Es paradójico: sin barcos chinos en el borde de nuestras 200 millas, hemos visto una mayor abundancia de pota. Esto respalda lo que venimos denunciando hace años: su presencia afecta el recurso.”
Si bien reconoce que Produce atendió el llamado del sector artesanal, advierte que la vigilancia no puede relajarse. La amenaza no ha desaparecido.
“Sabemos que más de 250 embarcaciones chinas están en ruta hacia la zona sur del mar peruano para iniciar faenas de pesca. El Estado debe mantenerse firme y aplicar la misma exigencia que se impone a nuestra flota artesanal”, exigió.
Señales de alerta
El reconocido portal The Outlaw Ocean Project, del periodista ganador del Pulitzer Ian Urbina, ha identificado entre las embarcaciones frente a Perú a naves con historial de pesca ilegal, como:
- Xun Xing 16, sancionada por Produce en 2020 por pesca ilegal.
- Jing Yuan 626, sancionada por Argentina en 2018.
- Fu Yuan Yu 7631, sancionada también por Argentina en 2013.
Esto refuerza la necesidad de máxima vigilancia. Para Vega, la amenaza va más allá de las fronteras:
“La pota no entiende de límites políticos. Si estas naves, con sistemas lumínicos potentes y un historial oscuro, están al borde de nuestras aguas, podrían estar capturando lo que corresponde a los peruanos. No podemos permitir que ingresen ni que intenten presionar a nuestras autoridades.”
Tanto CALAMASUR como SONAPESCAL coinciden: el Perú ha demostrado que es posible proteger sus recursos si se combinan herramientas tecnológicas con decisión política.
“Cuando las reglas se establecen y se hacen cumplir sin excepciones, el recurso se protege. En el caso de la pota, su defensa no es solo una cuestión ecológica o económica, sino de soberanía nacional”, concluyó Miranda.
Flota potera China viajando a los límites del sur del Perú. Tomado el 13/05/2025 12:35 (Fuente: Vessel Finder)







