Nueva Ley de Pesca de Chile es cuestionada por Frente del Desarrollo Pesquero del Biobío
El Frente por la Defensa del Desarrollo Pesquero del Biobío, integrado por el personal embarcado, los trabajadores de la industria, el sector artesanal histórico, las empresas y las pequeñas y medianas empresas (pymes), rechazó la propuesta de Ley de Pesca porque no asegura ni fomenta la creación de empleo formal ni estabilidad laboral, pero promueve la precarización de los trabajadores de la pesca artesanal y de las pymes.
La incertidumbre persiste, y se agrava para las más de 8 mil familias que este frente representa, ya que consideran que este proyecto es una amenaza para la estabilidad laboral, propiciando la pérdida de formalidad y socavando la capacidad de sindicalización en nuestro sector”, manifestaron.
Destacaron que como Frente Regional por la Defensa del Desarrollo Pesquero del Biobío están a favor de mejorar la Ley de Pesca vigente; sin embargo, consideran que la nueva propuesta carece de estímulos e incentivos para fomentar la inversión y el desarrollo de la actividad pesquera ya que ocasionaría un perjuicio irreversible para el Biobío al no ofrecer mejoras significativas para la actividad en su conjunto, porque además les generaría pérdida de patrimonio y empleos en la región, promoviendo la concentración del mercado en lugar de impulsar la competencia.
Así también acusaron, al Subsecretario de Pesca de Chile de dar información inexacta al referirse, que los cambio se aplicarían en el año 2033, el fraccionamiento propuesto por el Gobierno entraría en vigencia al promulgarse la Ley, tras asignarse las cuotas globales, así como la distribución del 50% de las licencias LTP-A y LTP-B.
En relación a las licitaciones, sostienen que es ofensivo que les considere como un elemento más en las transacciones; es decir, como “objetos” licitables, transables, sacrificables”, por lo tanto, aseguran que la propuesta de Ley de Pesca carece de sentido de realidad y solo buscaría liquidar a un sector completo ya que solo re distribuye los recursos, no genera el desarrollo necesario, regulando “hacia abajo” y retrocediendo los avances que han logrado conseguir durante más de 70 años”, sentenciaron.
Finalmente, el organismo se refirió a las reuniones confidenciales realizadas entre algunos empresarios salmonicultores, indicando que esta actividad económica difiere considerablemente de la que se lleva a cabo en el Biobío. “Estas reuniones generan un daño enorme para nuestro sector y a la pesca en general, además de ensuciar y cuestionar el proyecto desde sus inicios, despojándolo de la transparencia y la integridad moral necesarias para llevar a cabo una discusión tan crucial para nuestro país”, señalaron.
Recogido de la página AQUA







