Andalucía impulsa el turismo pesquero para “potenciar la diversificación del sector andaluz”
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía analizó los detalles del decreto elaborado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible para regular y fomentar la actividad de pesca-turismo y otras actividades de diversificación pesquera y acuícola en la comunidad autónoma andaluza. Esta normativa, que se publicará próximamente en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), ofrecerá “un marco legal de seguridad y confianza a las empresas que oferten estos servicios, atendiendo así a las reiteradas peticiones de los profesionales del sector andaluz que han mostrado su interés por desarrollar actividades complementarias que les permitan aumentar sus ingresos y generar nuevos puestos de trabajo mediante la diversificación”, destaca la institución.
Además, el Gobierno andaluz espera que esta apuesta por aprovechar las sinergias existentes entre el turismo, la pesca y la acuicultura “incida también en el impulso de la economía azul en las zonas costeras de Andalucía en línea con las orientaciones estratégicas de la Unión Europea”.
Este decreto responde “a una demanda histórica” del sector andaluz y supone “un avance respecto a la normativa estatal”, ya que la legislación andaluza abarca tres ámbitos de actuación (pesca-turismo, turismo pesquero o marinero y turismo acuícola) mientras que la norma estatal “se ciñe únicamente a ofrecer una regulación de carácter básico de las actividades de pesca-turismo que realizan las embarcaciones profesionales del sector”, apunta el Gobierno autonómico.
En concreto, el decreto elaborado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible se refiere tanto a la oferta de servicios de pesca-turismo, entendidas como las actividades que permiten a los turistas acompañar a los pescadores profesionales en su jornada de pesca y que se rigen por los requisitos legales de esta actividad productiva; como a otras salidas en embarcaciones andaluzas para efectuar demostraciones de pesca y que no están sujetas, por ejemplo, a los condicionantes temporales de la pesca profesional, pero que cuentan con un límite establecido de capturas de pescado. “En ambos casos, los turistas y la empresa armadora podrán llegar a un acuerdo para adquirir algunas de las capturas obtenidas durante la actividad, una transacción comercial que deberá contar con su correspondiente factura y nota de venta”, explican desde la Junta.
Además, la norma andaluza se refiere también a propuestas de turismo pesquero o marinero, que desarrollan los profesionales del sector con el fin de promocionar tanto las actividades y productos del mar como las costumbres, la tradición, el patrimonio y la cultura marinera. Esta oferta, que se centra principalmente en opciones en tierra, incluye entre sus propuestas la posibilidad de presenciar las descargas de los barcos en los puertos o las subastas en las lonjas, conocer de primera mano el trabajo de las rederas o cómo se preparan las cajas donde se coloca el pescado.
Por último, también regula las actividades de turismo acuícola que desarrollan las empresas dedicadas a la producción en esteros, en zonas de la red Natura 2000 o en instalaciones en el mar abierto. Estos lugares se presentan como ubicaciones de interés turístico, entre otras circunstancias, por su rica avifauna y por la curiosidad que despierta en la ciudadanía la variedad de especies que se producen a través de esta técnica en Andalucía y el modo en que se extraen los peces de los esteros.
Fuente: industriaspesqueras.com







