El Niño provoca una fuerte caída de la pesca de anchoveta en Perú e impulsa las capturas de pota
El fenómeno climático de El Niño ha provocado una drástica caída de la pesca industrial de anchoveta en Perú desde abril de 2026, afectando el suministro de materia prima para la producción de harina y aceite de pescado. En contraste, la mayor disponibilidad de otras especies ha favorecido las capturas de calamar gigante o pota, cuya cuota, según el ministro de la Producción, Juan Carlos Requejo, se sitúa actualmente en torno a las 700.000 toneladas.
En entrevista con la agencia internacional (EFE), el titular de Produce explicó que el aumento de la temperatura del mar está alterando la distribución de los recursos hidrobiológicos y modificando las condiciones habituales de la pesca para la flota peruana.
De acuerdo con el último reporte oficial de producción del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), hasta julio de 2026 la actividad pesquera se contrajo un 27,44 % en comparación con el mismo periodo de 2025. La extracción de especies de origen marítimo registró una caída del 29,07 %.
La situación de la anchoveta es especialmente crítica. Al cierre de julio, las capturas de este recurso sumaron apenas 2.496 toneladas, un 99,1 % menos que las 292.148 toneladas registradas en julio de 2025.
Anchoveta: menor disponibilidad y cierre anticipado de la temporada
La primera temporada de pesca industrial de anchoveta de 2026 en la zona norte-centro concluyó anticipadamente, luego de que se alcanzara apenas alrededor del 20 % de la cuota establecida.
El ministro Requejo recordó que, durante los dos años anteriores, las cuatro temporadas de pesca habían superado prácticamente el 90 % de sus cuotas, lo que evidencia el contraste con el escenario actual.
“La anchoveta es la pesquería más importante que tiene Perú”, señaló el titular de Produce, quien indicó que la flota industrial prácticamente dejó de operar desde finales de abril debido a las condiciones oceanográficas y a la menor disponibilidad del recurso.
Una evaluación del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) identificó el inicio del proceso de desove de la anchoveta, una de las razones consideradas para cerrar la temporada. Asimismo, el calentamiento del mar habría favorecido el desplazamiento de parte del recurso hacia aguas más profundas, dificultando su captura.
Según Requejo, la anchoveta disponible se encontraba en condiciones saludables, aunque sometida a cierto estrés por las condiciones ambientales.
La caballa y el jurel, otras especies importantes para la industria conservera y el consumo humano directo, también se encuentran entre los recursos cuya disponibilidad puede verse afectada por las alteraciones oceanográficas asociadas a El Niño.
El ministro estimó que las condiciones actuales podrían mantenerse hasta abril de 2027, aunque con una tendencia gradual a la disminución del fenómeno.
La pota y el bonito ganan protagonismo en la pesca artesanal
Mientras la pesca industrial de anchoveta enfrenta dificultades, la actividad artesanal ha encontrado una mayor disponibilidad de recursos como el calamar gigante o pota y el bonito.
Sin embargo, este escenario también plantea dificultades para los pescadores. Requejo advirtió que la abundancia de estas especies durante el primer semestre impulsó una intensa actividad extractiva, lo que habría llevado a consumir anticipadamente buena parte de las cuotas disponibles para el año.
Esta situación genera preocupación por la continuidad del trabajo de los pescadores artesanales durante la segunda mitad de 2026, especialmente si las cuotas se agotan antes de finalizar el año.
Las cifras del INEI muestran un comportamiento distinto en la pesca destinada al consumo humano directo. Hasta julio, los desembarques de estas especies crecieron un 49,62 %, impulsados principalmente por el aumento de los recursos destinados al congelado, que avanzaron un 122,2 %, y al consumo en estado fresco, con un incremento del 21,8 %.
Ante la mayor disponibilidad de pota, el Gobierno autorizó recientemente la ampliación de la pesca artesanal exploratoria hasta finales de año, con el propósito de monitorear el recurso y verificar el cumplimiento de las condiciones administrativas y científicas establecidas para esta actividad.
La cuota de pota se aproxima a las 700.000 toneladas
El calamar gigante se perfila como uno de los recursos más relevantes de la actividad pesquera peruana durante 2026. Según las declaraciones del ministro Requejo, la cuota inicialmente establecida en 600.000 toneladas se habría incrementado hasta situarse alrededor de las 700.000 toneladas.
Este escenario refleja cómo El Niño puede generar respuestas diferentes entre las especies marinas: mientras el calentamiento del océano altera la distribución y disponibilidad de la anchoveta, también puede modificar las condiciones de presencia y captura de otros recursos.







