NOAA advierte transición climática: La Niña se debilita y El Niño podría surgir en el invierno de 2026, aunque su intensidad es incierta
El sistema climático del Pacífico atraviesa una fase de transición. De acuerdo con el reciente reporte del sistema de alerta del El Niño–Oscilación del Sur, se espera que las condiciones de La Niña evolucionen hacia un estado neutral durante los próximos meses, mientras que hacia la segunda mitad de 2026 podría desarrollarse El Niño, cuando en el Perú se encuentre en invierno y cuya intensidad aún es incierta.
Según el informe elaborado por la National Oceanic and Atmospheric Administration y el National Weather Service, La Niña se mantuvo durante todo febrero de 2026. En ese periodo, las temperaturas de la superficie del mar se mantuvieron por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial centro-oriental. De hecho, el índice de la Región Niño 3.4 registró un valor semanal de -0.5 °C, mientras que las regiones Niño 4 y Niño 1+2 mostraron anomalías de -0.2 °C y +0.6 °C, respectivamente.
Asimismo, los científicos observaron que las temperaturas subsuperficiales del océano han comenzado a aumentar, lo que indica la presencia de una mayor cantidad de calor bajo la superficie del Pacífico. Paralelamente, se registraron vientos del este en niveles bajos y vientos del oeste en niveles altos, una configuración atmosférica todavía consistente con las condiciones de La Niña.
Por otro lado, la actividad convectiva -es decir, la formación de nubes y lluvias- se mantuvo reducida cerca de la Línea Internacional de Cambio de Fecha, mientras que se intensificó sobre Indonesia. En conjunto, estos factores confirman que el sistema océano-atmósfera todavía conserva rasgos asociados a La Niña, aunque con señales de debilitamiento.
No obstante, las proyecciones climáticas apuntan a un cambio gradual. Los modelos del North American Multi Model Ensemble, que incluyen el Climate Forecast System Version 2, indican que las condiciones neutrales del ENSO podrían dominar entre mayo y julio de 2026, con una probabilidad cercana al 55 %. Posteriormente, entre junio y agosto, la probabilidad de desarrollo de El Niño aumenta hasta 62 %, lo que sugiere un posible cambio de fase en el Pacífico tropical.
Sin embargo, los especialistas advierten que la intensidad del posible evento aún es incierta. Aunque existe una probabilidad aproximada de uno en tres de que El Niño alcance una categoría fuerte hacia octubre-diciembre de 2026, cuando el índice Niño 3.4 superaría +1.5 °C, la evolución final dependerá de la dinámica del océano y de los vientos alisios en los próximos meses.
Finalmente, las instituciones climáticas señalaron que el monitoreo continuará de forma permanente. La próxima actualización del diagnóstico sobre ENSO está prevista para el 9 de abril de 2026, fecha en la que se evaluarán nuevamente las condiciones del océano y la atmósfera en el Pacífico.







