Agro y pesca caen en Ica, mientras la minería muestra señales de crecimiento
La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) identificó que los resultados de agosto revelan una Ica que avanza a ritmos distintos. Mientras el agro y la pesca se han debilitado, la minería continúa mostrando dinamismo y sostiene parte del desempeño económico regional.
En el sector agrícola, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reportó que en agosto la actividad disminuyó 1.3%. Este retroceso se explica principalmente por la menor producción de cultivos destinados al mercado local. Productos como la papa y el zapallo redujeron sus volúmenes en un contexto en el que, además, la agricultura ya venía acumulando una caída promedio del 10% durante el segundo trimestre del año.
A este escenario se suma la evolución de la pesca, que en agosto registró una caída del 23% debido a la menor captura destinada al consumo humano directo. Esta reducción afectó la producción de enlatados y congelados, y generó impactos en las plantas procesadoras, los pescadores y las cadenas logísticas vinculadas a la actividad.
“Los sectores con mayor peso en la estructura productiva de Ica –como la agricultura, que representa el 14% del PBI regional, y la manufactura, con un 19%– tienen una incidencia directa en la dinámica del empleo. Cuando estas actividades expanden su producción, se genera un efecto multiplicador que incrementa la demanda de trabajo y de servicios complementarios. En cambio, cuando enfrentan retrocesos, ese ajuste se traslada al mercado laboral”, explicó Gustavo Meza, economista de REDES.
La minería reafirma su rol en la economía iqueña
En contraste con el agro y la pesca, la minería creció 9% en agosto, impulsada por una mayor producción de cobre, oro e hierro. Al representar el 18.5% del PBI regional, este sector desempeña un papel clave en el movimiento económico de Ica. La actividad minera genera importantes encadenamientos en transporte, servicios técnicos y provisión de insumos, lo que se traduce en ingresos y oportunidades para numerosas familias de la región.
“El desempeño de la minería influye en diversos servicios y actividades que operan alrededor del sector. Cuando la producción varía, también lo hacen la demanda de transporte, insumos y servicios especializados, lo que impacta en el empleo y en los ingresos de varias familias. Por ello, observar su comportamiento es fundamental para comprender una parte significativa del movimiento económico de Ica y los retos que implica su dinamismo para la región”, señaló el economista de REDES.
Una mirada hacia el cierre del año
A pocos meses de finalizar el año, será clave evaluar la evolución de la economía regional, que ha mostrado resultados positivos durante 2023 y 2024. Este balance permitirá identificar qué actividades consolidaron su recuperación, cuáles impulsaron el dinamismo regional y qué factores pueden servir como base para sostener ese crecimiento en el próximo año.







