¡Llorán las ONGs!: Archivan denuncia judicial contra científicos peruanos sobre manipulación de datos para la cuota de anchoveta

El Instituto del Mar del Perú (Imarpe) ha estado en el centro de una serie de procesos legales debido a acusaciones de manipulación de datos científicos, lo que afectó la reputación de la pesquería más importante del país: la anchoveta. El 19 de diciembre de 2024, la Primera Fiscalía Supraprovincial Corporativa Especializada en Delitos de Lavado de Activos archivó definitivamente la segunda denuncia por enriquecimiento ilícito contra funcionarios de Imarpe y ciertas empresas pesqueras, presentada en enero de 2023. Este archivo se sumó a la desestimación de una denuncia anterior, archivada en 2021.

Historia

Pues bien, el conflicto comenzó en 2019, durante la segunda temporada de pesca de la anchoveta. En noviembre de ese año, Imarpe finalizó un crucero de evaluación hidroacústica de la anchoveta y otros recursos pesqueros, con el cual se debía proyectar la cuota de pesca para esa temporada en la zona centro norte. Sin embargo, debido a las variaciones a corto plazo en las condiciones oceánicas, los investigadores utilizaron el modelo poblacional para estimar la biomasa, según lo indica el informe técnico elevado al Ministerio de la Producción (Produce). De las alternativas propuestas por los investigadores de Imarpe, Produce (la ministra de ese entonces) seleccionó una cuota alta de captura de 2,78 millones de toneladas, que fue muy publicitada por las autoridades en ese momento.

Asi tenemos que, las primeras dos semanas de la temporada transcurrieron con normalidad, con bajas capturas de juveniles. No obstante, con el avance de las operaciones, comenzaron a surgir problemas: se observó una disminución en las capturas y un aumento en la incidencia de ejemplares juveniles, lo que llevó a Imarpe a recomendar la paralización de la temporada. La explicación técnica apuntaba a que, desde la segunda quincena de noviembre, se produjo una brusca intromisión de aguas cálidas del norte hasta la costa central del Perú, lo que alteró el comportamiento de los cardúmenes de anchoveta.

Acusaciones y denuncias

Fue en ese momento cuando comenzaron las acusaciones de manipulación de datos. Autoridades del Ministerio de la Producción (Produce) denunciaron que los funcionarios de Imarpe, entre ellos Renato Carol Guevara Carrasco, Ramiro Castillo Valderrama, Luis de la Cruz Aparco y Miguel Ñiquen Carranza, habrían manipulado los datos de la biomasa para beneficiar a las empresas pesqueras. Las acusaciones sugerían que los cálculos de la biomasa de anchoveta fueron alterados utilizando el método hidroacústico, por lo que se filtraron datos erróneos en los medios, lo que alimentó la controversia. Esto llevó a algunos reportes periodísticos que sin el debido conocimiento aseguren la “depredación” de la anchoveta.

La denuncia fue presentada por Miguel Flores Huamán, un ingeniero pesquero con 23 años de servicio en Imarpe. Flores se basó en documentos de cálculos preliminares extraídos sin permiso de la computadora de su jefe, aseguran las fuentes. Alegó que se seleccionaron datos para inflar la biomasa acústica, y que la “biomasa real” era de tres millones de toneladas. En enero de 2020, durante una prospección, se filtraron y publicaron datos erróneos, que fueron interpretados como evidencia de manipulación. Sin embargo, nunca se mencionó que personal ajeno a Imarpe abordó la embarcación científica por orden de la autoridad. A pesar de las acusaciones, el organo científico defendió su trabajo y solicitó una auditoría internacional para esclarecer los hechos.

Auditoría y Respaldo Internacional

Ante la amalgama de calupnias contra Imarpe y los investigadores, la respuesta fue inmediata: científicos de renombre mundial respaldaron públicamente el trabajo de Imarpe, defendiendo la legitimidad de los resultados obtenidos. Además, diversos estudios científicos y publicaciones demostraron que no hubo manipulación de los datos. Las fluctuaciones en la biomasa de la anchoveta fueron atribuidas a factores ambientales, como las ondas Kelvin cálidas, que desplazaron los cardúmenes hacia el sur de la costa peruana.

El Proceso Legal

El caso pasó por varias fases legales. La primera denuncia, presentada en 2020, fue desestimada en diciembre de 2021 por la Fiscalía de Corrupción de Funcionarios, que concluyó que no existían pruebas suficientes para proceder. En 2022, se presentó una segunda denuncia, esta vez por lavado de activos, basada en la información difundida por un diario local, pero también fue archivada en diciembre de 2024, tras demostrarse que no existían irregularidades.

El archivo de ambas denuncias puso fin a un largo y conflictivo proceso judicial que había buscado dañar la reputación de Imarpe y generar incertidumbre en el sector pesquero. A pesar de los esfuerzos para debilitar la credibilidad de los investigadores peruanos, el instituto mantuvo su posición, y su prestigio internacional permaneció intacto gracias al respaldo de la comunidad científica global.

Reformas y caos interno

El escándalo también tuvo repercusiones políticas. Aprovechando la controversia, se implementó de manera apresurada un proceso de reforma del instituto a través del Decreto de Urgencia N° 015-2020. Este decreto, aprobado fuera de agenda en el Consejo de Ministros y bajo presión de la ministra de turno, alimentó especulaciones sobre corrupción y generó caos dentro de Imarpe. Las reformas asignaron nuevas funciones al instituto, limitando su campo de acción solo al mar peruano y dividiendo responsabilidades con otros organismos, como el ITP.

Aunque algunos críticos vieron las reformas como necesarias, otros las percibieron como un intento de desestabilizar a una institución clave para la sostenibilidad de la pesca de anchoveta. A pesar del caos generado, el prestigio de Imarpe continuó siendo sólido a nivel internacional, respaldado por la comunidad científica.

Lecciones y conclusiones

Este caso pone de manifiesto cómo los intereses políticos, económicos y de ONGs pueden interferir en decisiones cruciales en sectores estratégicos. A pesar de los intentos por desestabilizar a Imarpe, la institución sigue siendo un referente global en la pesca sostenible y la evaluación de recursos pesqueros. Su trabajo es esencial para la sostenibilidad de la pesquería de anchoveta en el Perú.

La lección más importante de este caso es que las denuncias deben basarse en pruebas concretas y verificadas. Además, el periodismo tiene una responsabilidad crucial al difundir información verdadera. Las instituciones clave, como Imarpe, deben ser protegidas, ya que su labor es fundamental para el futuro de los recursos pesqueros del país.

Nota importante :

El científico Miguel Ñiquen Carranza lamentablemente murió sin escuchar que se hizo justicia, sin saber que todas las calumnias en su contra fueron archivadas. Murió triste, después de haber entregado tanto al Perú con sus investigaciones, siendo maltratado por una autoridad que ingresó al Produce no por capacidad, sino por política, esa misma política desleal y traicionera ante las necesidades de los peruanos. ¡Que Dios te tenga en su gloria! ¡Viva Miguel Ñiquen Carranza!

 

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