Produce reactiva la pesca de pota con cuota adicional de más de 82 mil toneladas
Tras los resultados científicos de la Operación Calamar Gigante V, el Gobierno amplió el límite de captura para 2026 a 709 659 toneladas y estableció una distribución diferenciada por tipo de embarcación, periodos de pesca, topes por faena y número máximo de zarpes.
El Ministerio de la Producción (Produce) dispuso la reactivación de la pesca del calamar gigante o pota, una de las principales pesquerías artesanales del país, tras los resultados de los estudios científicos realizados por el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) en el marco de la Operación Calamar Gigante V.
La medida forma parte del Plan de Reactivación Pesquera y Acuícola impulsado por el Gobierno, orientado a recuperar la actividad productiva y proteger los ingresos de las familias vinculadas a esta pesquería.
Mediante la Resolución Ministerial N.º 00304-2026-PRODUCE, se amplió el Límite Máximo de Captura Total Permisible (LMCTP) para 2026 a 709 659 toneladas, de las cuales 82 321 toneladas estarán disponibles para su extracción entre el 30 de agosto y el 31 de diciembre de 2026.
La decisión se sustenta en la evaluación científica realizada por el Imarpe, que determinó la disponibilidad de ejemplares adicionales para una extracción sostenible.
“El reinicio de esta pesquería responde a evidencia científica y a un compromiso claro del Gobierno con nuestros pescadores. Estamos reactivando una actividad fundamental para miles de familias, pero lo hacemos con reglas que permitan aprovechar responsablemente el recurso y garantizar su sostenibilidad”, afirmó el ministro de la Producción, Juan Carlos Requejo.
Cuota distribuida para ordenar la actividad
La cuota adicional será distribuida de acuerdo con la capacidad de bodega de las embarcaciones y en dos periodos de pesca.
Para las embarcaciones menores de 10 m³ se asignaron 19 757 toneladas, mientras que aquellas con capacidad de bodega de 10 m³ hasta 32,6 m³ dispondrán de 62 564 toneladas.
Durante el primer periodo, comprendido entre el 30 de agosto y el 30 de septiembre, se permitirá la extracción de 9 878 toneladas para las embarcaciones menores de 10 m³ y de 31 282 toneladas para aquellas con capacidad de entre 10 y 32,6 m³.
Para el segundo periodo, comprendido entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre, se asignarán 9 879 toneladas a las embarcaciones menores de 10 m³ y 31 282 toneladas a las embarcaciones de entre 10 y 32,6 m³.
El volumen que no sea extraído durante el primer periodo podrá acumularse para el siguiente.
Además, Produce estableció medidas específicas para evitar una concentración excesiva del esfuerzo pesquero. Las embarcaciones tendrán límites máximos de captura por faena, de acuerdo con su capacidad de bodega:
Menores de 10 m³: 6 toneladas, más una tolerancia de 0,5 toneladas.
De 10 m³ hasta 20 m³: 9 toneladas, más una tolerancia de 1 tonelada.
Mayores de 20 m³ hasta 32,6 m³: 15 toneladas, más una tolerancia de 1,5 toneladas.
Asimismo, se estableció un número máximo de zarpes por periodo.
“Queremos evitar una carrera por capturar la mayor cantidad posible de recursos en el menor tiempo. Por eso hemos establecido una distribución ordenada de la cuota, límites por faena y controles sobre los zarpes. La reactivación debe generar trabajo e ingresos, pero sin poner en riesgo la sostenibilidad del recurso ni saturar la capacidad de procesamiento y almacenamiento”, señaló el titular de Produce.
Reactivación con control y sostenibilidad
Las medidas contemplan un sistema de seguimiento y fiscalización de las actividades extractivas. Produce monitoreará de manera permanente el avance de la extracción y podrá suspender las actividades cuando se alcance o se estime alcanzar la cuota autorizada, así como cuando el Imarpe emita recomendaciones relacionadas con factores biológicos, pesqueros o ambientales.
La norma también establece mecanismos de trazabilidad desde el zarpe hasta el procesamiento del recurso. Estos incluyen el registro de desembarques, el control del transporte mediante vehículos isotérmicos registrados, la supervisión en las plantas de procesamiento y la vigilancia en los puntos de desembarque autorizados.
Con esta decisión, el Gobierno busca recuperar progresivamente el dinamismo de una pesquería de gran importancia económica y social para el país, procurando que la reactivación de la actividad esté acompañada de medidas de ordenamiento, fiscalización y gestión basada en evidencia científica.







