Paralización de la pesca de anchoveta en Perú podría agravar la escasez mundial de harina de pescado

La paralización de la pesca industrial de anchoveta en el Perú podría agravar el desabastecimiento de harina de pescado en el mercado internacional. La cancelación definitiva de la segunda temporada de pesca de 2026 en la región centro-norte, debido a la elevada presencia de ejemplares juveniles, reduciría la disponibilidad de materia prima para la industria pesquera nacional.

Esta situación se produce en un contexto de intenso calentamiento del mar en el área Niño 1+2. Según los datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), en octubre de 2026 se habría registrado una anomalía de la temperatura superficial del mar de hasta +5,2 °C, superior a las registradas durante las semanas de octubre de 1997, 1998, 2015 y 2016.

Como consecuencia de la suspensión de las capturas de anchoveta, se estima que se dejarían de producir cerca de 500.000 toneladas de harina de pescado, una reducción que podría repercutir en el comercio internacional. Históricamente, el Perú concentra entre el 20% y el 30% de la oferta mundial de este producto, por lo que una disminución significativa de su producción tendría efectos sobre las cadenas de suministro. En ese contexto, gremios empresariales como ComexPerú han advertido sobre las dificultades que enfrentaría el mercado para compensar rápidamente el volumen que dejaría de aportar el país.

La situación también plantea interrogantes sobre la capacidad de otros productores para cubrir la demanda internacional. De acuerdo con los balances de la Organización de Ingredientes Marinos (IFFO), la producción acumulada de harina de pescado en el Perú y Chile habría registrado una caída del 49% durante el año. A ello se suman las limitaciones que enfrenta la industria pesquera chilena, cuya capacidad para incrementar sus exportaciones dependerá de la disponibilidad de recursos, las cuotas de captura y la demanda de su propio sector acuícola, particularmente el vinculado al cultivo de salmón.

En este escenario, la menor oferta podría ejercer presión al alza sobre las cotizaciones internacionales de la harina de pescado, que, según las cifras citadas, se aproximarían a los US$ 2.500 por tonelada. China sería uno de los mercados más expuestos, debido a su importancia como destino de los envíos peruanos y a la demanda de sus industrias acuícolas y porcinas. Asimismo, Ecuador podría afrontar dificultades si se confirma su elevada dependencia de las importaciones procedentes del Perú.

De prolongarse las restricciones de abastecimiento, los fabricantes de alimentos balanceados podrían verse obligados a recurrir a sus inventarios, buscar proveedores alternativos o reformular sus mezclas de ingredientes. Estas medidas podrían elevar los costos de producción de alimentos para la acuicultura y la ganadería, con posibles repercusiones en las cadenas de suministro de proteínas animales. No obstante, la magnitud de estos efectos dependerá de la duración de la suspensión, la evolución de las pesquerías de otros países y la disponibilidad de ingredientes sustitutos.

 

 

 

Sin etiquetas

Publicaciones Relacionadas

Dejar Comentarios

BOLETÍN DE NOTICIAS

Suscríbete a nuestro boletín electrónico para obtener consejos útiles

[mc4wp_form id="887"]
octubre 2026
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031