Trump levanta la prohibición de la pesca comercial en áreas protegidas del Pacífico
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una proclama que revoca la prohibición de la pesca comercial en aproximadamente 500 000 millas cuadradas de áreas protegidas en aguas del océano Pacífico. El documento, titulado Restoring American Commercial Fishing in the Pacific (Restaurando la Pesca Comercial Estadounidense en el Pacífico), autoriza nuevamente esta actividad en tres importantes monumentos marinos protegidos.
La medida deja sin efecto una serie de proclamaciones emitidas por los expresidentes George W. Bush y Barack Obama, las cuales restringían la pesca comercial en áreas consideradas de alto valor ecológico y científico. Estas disposiciones habían sido implementadas para proteger la biodiversidad marina y ecosistemas sensibles.
Sin embargo, bajo la política de “America First”, la administración Trump decidió reabrir estas zonas a la actividad pesquera con el objetivo de impulsar la economía del sector. “Tras un análisis más detallado de la naturaleza de los objetos identificados en las Proclamaciones 8031, 8335, 8337 y 9478, concluyo que la pesca comercial adecuadamente gestionada y regulada no pondrá en riesgo los recursos históricos y científicos protegidos”, señaló el mandatario.
Las áreas que volverán a estar disponibles para la pesca incluyen sectores de Mau y Hoʻomalu dentro del Papahānaumokuākea Marine National Monument; la unidad Islands del Mariana Trench Marine National Monument; y una franja comprendida entre las 12 y 50 millas náuticas del Rose Atoll Marine National Monument.
La proclama precisa que toda actividad pesquera en estas zonas continuará sujeta a la legislación vigente, incluida la Ley Magnuson-Stevens, principal norma federal para la gestión sostenible de las pesquerías en Estados Unidos.
Durante la ceremonia en la Casa Blanca, Trump defendió la medida argumentando que, mientras Estados Unidos mantenía restringidas estas áreas, flotas extranjeras se beneficiaban de los recursos marinos. Asimismo, sostuvo que la reapertura generará millones de dólares en actividad económica y contribuirá a reducir los costos de los productos del mar para los consumidores estadounidenses.
Desde la Casa Blanca destacaron que la decisión permitirá crear nuevas oportunidades económicas y laborales para las familias pesqueras, las comunidades costeras y las industrias vinculadas al sector marítimo, además de fortalecer la cadena nacional de suministro de productos pesqueros.
La medida fue respaldada por diversas autoridades y representantes de la industria. El gobernador de Alaska, Mike Dunleavy, recordó que su estado aporta alrededor del 60 % de los productos del mar consumidos en el país y destacó la importancia de la pesca como fuente de empleo para miles de familias. Por su parte, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, afirmó que las restricciones impuestas durante años afectaron la competitividad del sector y contribuyeron a que Estados Unidos incrementara sus importaciones de productos pesqueros.
Representantes de la industria también celebraron la decisión, señalando que permitirá mantener y generar empleos bien remunerados en numerosas comunidades costeras donde la pesca constituye una de las principales actividades económicas.
Durante el anuncio, Trump también se refirió a la situación de la industria de la vieira en Nueva Inglaterra y se comprometió a revisar las restricciones vigentes en las Áreas de Clausura Permanente de Georges Bank, donde desde hace décadas se limita la recolección de este recurso.







