Investigación sobre la pota o calamar gigante (Dosidicus gigas) en el mar peruano: Desafío de la pesca es adecuarse a las condiciones ambientales
Entre diciembre de 2024 y febrero de 2025, científicos del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) realizaron un crucero de investigación sobre el calamar gigante (Dosidicus gigas) a bordo de los BIC’s “José Olaya Balandra” y “Humboldt”, cubriendo desde las 50 hasta las 190 millas náuticas de la costa peruana. Este estudio, que se llevó a cabo entre el 23 de enero y el 8 de febrero de 2025, arrojó importantes hallazgos sobre la biología, distribución y pesca de esta especie, clave para la economía pesquera del país.
En primer lugar, el calamar gigante es un depredador de rápido crecimiento, alcanzando su desarrollo completo en tan solo 12 meses. Algunos ejemplares pueden vivir hasta dos años, alcanzar los 1.2 metros de longitud y pesar hasta 65 kg. Sin embargo, en los últimos años, se ha observado una disminución en el tamaño promedio de los individuos, predominando ejemplares más pequeños y medianos.
Además, la especie marina presenta dimorfismo sexual, lo que genera tres grupos de tallas: pequeños, medianos y grandes, dependiendo de su sexo y madurez. Este fenómeno se ha hecho más evidente en las últimas temporadas, lo que podría estar relacionado con cambios en el entorno marino.
Por otro lado, entre 1991 y 2019, las capturas de calamar gigante en Perú mostraron fluctuaciones significativas. En 1994, se alcanzaron picos de hasta 210 mil toneladas gracias a la intervención de una flota industrial extranjera. Más tarde, en 2008 y 2014, las capturas superaron las 500 mil toneladas, principalmente debido a la flota artesanal nacional.
Sin embargo, el fenómeno de El Niño de 1997-1998 tuvo un impacto devastador, reduciendo las capturas a menos de 16 mil toneladas debido al aumento de la temperatura del agua. En los últimos años, la variabilidad en los desembarques ha sido alarmante: en 2023 se registraron 621,925 toneladas, pero en 2024 las capturas cayeron drásticamente a 188,345 toneladas, lo que representa una disminución del 70%.
En cuanto a la distribución de la pota o calamar gigante en el mar peruano, el estudio también reveló detalles importantes. La especie se extiende desde Punta Sal hasta Morro Sama, a distancias de entre 40 y 190 millas náuticas de la costa. Las concentraciones más altas se encontraron frente a Casma e Ilo, especialmente entre las 80 y 150 millas.
Una característica adicional del calamar gigante es su migración vertical. Durante la noche, se encuentra a profundidades de menos de 100 metros, mientras que durante el día puede descender hasta los 350 metros. Esta migración puede estar vinculada a la búsqueda de alimento y a las condiciones de oxigenación del agua.
Asimismo, a lo largo de la costa peruana, las condiciones térmicas varían considerablemente. En la zona norte predominan aguas más frías, mientras que en el sur, especialmente frente a Ilo, se encuentran aguas más cálidas. Estas variaciones térmicas afectan la oxigenación del agua, con niveles más altos de oxígeno registrados frente a Chicama.
En relación con la abundancia de calamar gigante, esta se ha visto afectada por los cambios térmicos. Los índices de captura por unidad de esfuerzo (CPUE) fueron menores en comparación con años anteriores, aunque se observó una ligera mejora en la zona sur, lo que sugiere que la pesca podría estar recuperándose en ciertas áreas.
Respecto a la estructura de tallas, el estudio destacó una predominancia de ejemplares medianos, con tallas ligeramente mayores que las registradas en años anteriores, aunque aún menores que las observadas en 2012. En el sur, la pesca mostró una mayor presencia de ejemplares grandes, especialmente hembras en estadios de madurez y desove.
Finalmente, los resultados del estudio sugieren que la disponibilidad del calamar gigante está directamente influenciada por la alta variabilidad ambiental del mar peruano. Fenómenos como el Índice de Oscilación Peruano afectan la distribución y concentración de la especie, lo que tiene un impacto directo en la pesca. Por lo tanto, las proyecciones pesqueras dependen de la evolución favorable de las condiciones ambientales, lo que podría mejorar la disponibilidad de calamares en los caladeros tradicionales.
En conclusión, el futuro de la pesca del calamar gigante en Perú está estrechamente vinculado a cómo evolucionen las condiciones ambientales en los próximos años. La capacidad del sector pesquero para adaptarse a estos cambios será clave para garantizar la sostenibilidad y rentabilidad del recurso. Solo si se logra una adecuada gestión de los caladeros y se enfrenta la variabilidad ambiental de manera efectiva, Perú podrá asegurar un futuro próspero para la pesca del calamar gigante y continuar siendo uno de los principales productores de esta especie en el mundo.
https://www.gob.pe/institucion/imarpe/informes-publicaciones/6554377-informe-correspondiente-al-oficio-n-0411-2025-imarpe-pe
https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/7755911/6554377-crucero-de-investigacion-del-calamar-gigante.pdf?v=1741725772







