EE. UU. revoca visa a exfuncionario de la Cancillería argentina investigado por enriquecimiento ilícito vinculado a la pesca ilegal china
El gobierno de Estados Unidos revocó la visa de Pablo Ferrara Raisberg, excoordinador general de la Cancillería argentina y exrepresentante ante el Consejo Federal Pesquero durante la gestión de Diana Mondino. La medida fue confirmada por Christopher Landau, subsecretario de Estado de la administración de Donald Trump, como parte de una política internacional orientada a combatir el enriquecimiento ilícito asociado a la pesca ilegal.
La decisión del Departamento de Estado se produce dos años después de que Ferrara Raisberg dejara su cargo en el Palacio San Martín. Su salida del gobierno argentino, concretada en marzo de 2024, ocurrió tras verse involucrado en una controversia relacionada con presuntas presiones para impedir que un buque pesquero de capitales chinos fuera sancionado por la captura irregular de merluza negra en aguas de Tierra del Fuego.
Al anunciar la medida, Landau señaló a través de su cuenta oficial en X que la protección de los recursos marinos frente a la pesca ilegal constituye una prioridad estratégica para Estados Unidos. Asimismo, explicó que la nueva política migratoria permitió restringir la emisión de visas a 24 personas vinculadas a actividades pesqueras ilícitas, subrayando que quienes contribuyen al agotamiento ilegal de los recursos pesqueros no son bienvenidos en territorio estadounidense.
El caso que marcó el final de la trayectoria de Ferrara Raisberg en la Cancillería tuvo su origen en febrero de 2024. Diversas empresas del sector pesquero denunciaron que el buque Tai An, perteneciente a la firma Prodesur S.A. -empresa argentina con participación de capitales chinos-, operaba con una carga muy superior a la autorizada. Mientras la cuota permitida de captura de merluza negra era de cinco toneladas, la embarcación transportaba aproximadamente 142 toneladas.
Ante la presunta infracción, el entonces director nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera, Julián Suárez, impulsó una orden para que la Prefectura Naval Argentina obligara al buque a regresar de inmediato al puerto de Ushuaia.
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, fue en ese contexto cuando Ferrara Raisberg habría intervenido para intentar frenar la medida. Fuentes oficiales de la época señalaron que el exfuncionario se comunicó telefónicamente con Suárez y le solicitó que no avanzara con la decisión, argumentando que obligar al regreso de la embarcación podría derivar en eventuales reclamos judiciales contra el Estado argentino.







