Pesca artesanal del Biobío en alerta: Recorte del 38% en la cuota de sardina y anchoveta amenaza miles de empleos
La pesca artesanal de la región chilena del Biobío enfrenta un escenario de incertidumbre tras la propuesta de reducir en un 38% la cuota base de sardina común y anchoveta para 2027. La medida, presentada por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), establece inicialmente 273.000 toneladas para ambas especies, frente a las 440.000 toneladas asignadas para 2026.
La propuesta, todavía preliminar, responde a la evaluación del Comité Científico Técnico de Pequeños Pelágicos, que identificó una disminución en algunos stocks, en un contexto marcado por las variaciones oceanográficas, la crisis climática y los posibles efectos de El Niño.
Estos recursos son fundamentales para la economía pesquera del Biobío, donde sostienen la actividad de embarcaciones cerqueras, plantas procesadoras y diversos empleos vinculados a la cadena productiva.
Cuota podría ajustarse tras evaluación científica
La cifra propuesta por Subpesca fue presentada ante el Comité de Manejo de Anchoveta y Sardina Común bajo un escenario de circunstancias excepcionales. El cálculo inicial considera un criterio precautorio del 85% de la captura biológicamente aceptable.
Sin embargo, la cuota podría revisarse después del crucero científico de verano, conocido como RECLAS, que realiza el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) para estimar la abundancia de estos recursos mediante técnicas hidroacústicas.
La evaluación permite determinar la biomasa de sardina y anchoveta presente en el mar, así como la incorporación de ejemplares juveniles a la población.
Según los escenarios considerados en la propuesta, si la biomasa de sardina común alcanza el umbral de 500.000 toneladas, la cuota de esta especie podría aumentar a 123.000 toneladas. Si no alcanza ese nivel, se aplicaría el procedimiento excepcional previsto en el documento.
Gremio advierte riesgo para el empleo
El Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero (CONDEPP) alertó que la reducción podría afectar gravemente los ingresos de miles de familias vinculadas a la pesca artesanal y reclamó medidas urgentes para evitar una crisis laboral en las comunidades costeras.
Su presidente, Hernán Cortés Bernal, cuestionó el impacto de la propuesta y advirtió que una menor cuota podría dejar embarcaciones sin operar, reducir el empleo de los tripulantes y paralizar parte de la actividad de las plantas procesadoras.
El dirigente también señaló que el elevado costo del combustible agrava la situación económica de los pescadores, al reducir la rentabilidad de las faenas.
Exigen apoyo de las autoridades
CONDEPP cuestionó que la Mesa Regional + Empleo, encabezada por el delegado presidencial Julio Anativia y la seremi del Trabajo, Camila Álvarez, no haya incorporado medidas específicas para la pesca artesanal en el balance presentado en septiembre.
Asimismo, pidió al Gobierno Regional del Biobío que considere el impacto laboral de la reducción de la cuota dentro de la Estrategia Biobío 2050.
Entre sus principales demandas figuran incorporar la pesca artesanal como sector prioritario en las políticas regionales de empleo, convocar a las organizaciones del sector y establecer apoyos económicos de corto plazo.
A nivel nacional, el gremio reclama medidas para aliviar el costo del combustible y programas de empleo temporal para tripulantes y trabajadoras de actividades relacionadas con la pesca mientras se mantengan las restricciones.
La organización sostiene que el sector necesita una política pública permanente, con financiamiento definido, que permita afrontar las fluctuaciones de los recursos pesqueros y proteger el empleo en las comunidades costeras.
La decisión final dependerá de la evaluación científica y de las medidas que adopte la autoridad pesquera. Mientras tanto, la propuesta de reducción mantiene en alerta a los pescadores artesanales del Biobío, que advierten sobre sus posibles consecuencias económicas y sociales.







