{"id":31093,"date":"2025-06-04T17:25:58","date_gmt":"2025-06-04T22:25:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.perupesquero.org\/web\/?p=31093"},"modified":"2025-06-04T17:26:09","modified_gmt":"2025-06-04T22:26:09","slug":"lealtad-las-ballenas-jorobadas-asisten-a-sus-companeras-atrapadas-en-redes-de-pesca","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.perupesquero.org\/web\/lealtad-las-ballenas-jorobadas-asisten-a-sus-companeras-atrapadas-en-redes-de-pesca\/","title":{"rendered":"\u00a1Lealtad! Las ballenas jorobadas asisten a sus compa\u00f1eras atrapadas en redes de pesca"},"content":{"rendered":"<p>Hace unos a\u00f1os, la investigadora Rachel Cartwright y su equipo del <em>Keiki Kohola Project<\/em> observaron un evento sorprendente. Al acercarse a una madre con su cr\u00eda, notaron que el ballenato estaba enredado en un sedal. La madre comenz\u00f3 a golpear el agua con la cola una y otra vez, y poco despu\u00e9s, su cr\u00eda imit\u00f3 ese movimiento. Era como si estuviera ense\u00f1\u00e1ndole qu\u00e9 hacer. Poco a poco, el sedal comenz\u00f3 a soltarse. El equipo bautiz\u00f3 a la cr\u00eda como <strong>Taylor<\/strong>, porque parec\u00eda estar intentando \u201csacarse\u201d el enredo.<\/p>\n<p>En un nuevo estudio, Cartwright y un equipo de especialistas en varamientos documentaron c\u00f3mo una <em>ballena compa\u00f1era<\/em> intent\u00f3 activamente ayudar a otra jorobada atrapada en un aparejo de pesca. En otro caso, el equipo de Cartwright encontr\u00f3 a una joven ballena de dos a\u00f1os atrapada. Una adulta nadaba lentamente a su lado, la tocaba suavemente con su aleta pectoral y permanec\u00eda junto a ella, hocico con hocico, en la superficie. En un momento, incluso pareci\u00f3 protegerla de tiburones tigre, alej\u00e1ndolos con su cola. Luego, la levant\u00f3 desde abajo para ayudarla a respirar.<\/p>\n<p>Este comportamiento no parec\u00eda relacionado con el apareamiento, lo que descartaba motivaciones reproductivas. \u201cLo m\u00e1s interesante es que no estaban emparentadas\u201d, explica Cartwright. Esto sugiere una forma de cuidado altruista entre individuos no relacionados, algo muy poco com\u00fan en el reino animal.<\/p>\n<p>Con el apoyo de Ed Lyman, experto en enredos de la NOAA, el equipo consult\u00f3 bases de datos en Haw\u00e1i y Alaska. Descubrieron que estas conductas de asistencia no son tan raras como se pensaba. De los <strong>414 casos documentados entre 2001 y 2023<\/strong>, 154 en Haw\u00e1i y 260 en Alaska, en <strong>62 ocasiones<\/strong> se observ\u00f3 a una ballena compa\u00f1era ayudando al animal enredado.<\/p>\n<p>Olaf Meynecke, investigador de la Universidad Griffith (Australia), ha sido testigo de comportamientos similares. En un caso, su equipo trataba de liberar a una joven ballena con un flotador enredado en las aletas. Otras dos ballenas permanecieron cerca: una nadaba junto a ella y otra por debajo. \u201cSent\u00ed que dec\u00edan: \u2018Si no puedes mantenerte a flote, te levantaremos\u2019\u201d, relata. Ha visto hasta seis ballenas adultas acercarse para ayudar, incluso cuando la madre estaba presente. Y, curiosamente, <strong>m\u00e1s de la mitad de estos casos implicaban a ballenas adultas ayudando a otras adultas<\/strong>, no solo a cr\u00edas.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 lo hacen?<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de registros hist\u00f3ricos revela que este tipo de comportamiento ha existido por mucho tiempo. Durante la \u00e9poca de la caza de ballenas, hab\u00eda relatos de ballenas que permanec\u00edan junto a sus compa\u00f1eras atrapadas, aun sabiendo que tambi\u00e9n corr\u00edan peligro. Con el tiempo, y debido a la persecuci\u00f3n humana, es probable que estos comportamientos se volvieran menos comunes.<\/p>\n<p>\u201cSi eras el tipo de ballena que ayudaba a otras, te capturaban\u201d, dice Cartwright. \u201cEse rasgo pudo haberse vuelto raro.\u201d<\/p>\n<p>Pero ahora, con el regreso de las poblaciones de ballenas y la mejora en tecnolog\u00edas de observaci\u00f3n, como los drones, estos comportamientos est\u00e1n volviendo a ser visibles. Para los investigadores, estas acciones podr\u00edan ser indicios de <strong>empat\u00eda afectiva<\/strong>: la capacidad de un individuo para reconocer el estado emocional de otro sin compartir el mismo est\u00edmulo, como se\u00f1ala Anna Moscrop, directora de pol\u00edtica cient\u00edfica en Whale and Dolphin Conservation.<\/p>\n<p>Cartwright sugiere que tambi\u00e9n podr\u00eda tratarse de <strong>plasticidad conductual<\/strong>: una respuesta adaptativa al aumento de las amenazas humanas, como el enredo con redes y aparejos.<\/p>\n<p>Una amenaza prevenible<\/p>\n<p>El enredo en redes, amarras y aparejos abandonados es una de las principales causas de mortalidad entre las ballenas. Se estima que m\u00e1s del 80 % de las ballenas se enredar\u00e1n alguna vez en su vida, y hasta un 25 % podr\u00eda enredarse cada a\u00f1o, aunque muchas logran liberarse solas.<\/p>\n<p>Ver a estos animales tratando de ayudarse unos a otros en medio de una situaci\u00f3n tan angustiante es desgarrador. \u201cSaben exactamente lo que est\u00e1 pasando, y no pueden hacer nada\u201d, afirma Meynecke. \u201cVa m\u00e1s all\u00e1 del individuo. Es una situaci\u00f3n estresante para toda la comunidad de ballenas que se comunican entre s\u00ed y tratan de intervenir.\u201d<\/p>\n<p>Sin embargo, esta tragedia es <strong>evitable<\/strong>. Seg\u00fan Moscrop, la mejor soluci\u00f3n es reducir el contacto entre los mam\u00edferos marinos y los aparejos de pesca. Esto se logra usando equipos con menos l\u00edneas sueltas en el agua, lo cual disminuye dr\u00e1sticamente el riesgo de enredo y salva vidas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es algo en lo que los consumidores podemos influir. \u201cTenemos opciones\u201d, recuerda Cartwright. \u201cPodemos elegir productos del mar obtenidos mediante pr\u00e1cticas sostenibles.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace unos a\u00f1os, la investigadora Rachel Cartwright y su equipo del Keiki Kohola Project observaron un evento sorprendente. Al acercarse a una madre con su cr\u00eda, notaron que el ballenato estaba enredado en un sedal. 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